El dolor de Pablo Echarri

Pablo lo venía anunciando en casi todas las notas que le brindaba a la prensa: "Mi viejo la está remando", decía, con una mezcla de resignación y esperanza. Su padre, Antonio Echarri, sufría un cáncer de pulmón que lo había llevado a estar cuatro meses internado en el Centro Gallego de Avenida Belgrano. Y en los últimos días su estado de salud había empeorado y su familia empezó a prever el peor de los finales.

El martes 3 de noviembre el actor salió de la clínica y señaló: "Para la gente, para los amigos: papá falleció y bueno, seguirá su camino".

Al día siguiente fue el turno de despedirlo en el Cementerio Municipal de Avellaneda. Es que ese es el barrio en donde Antonio vivió toda su vida, donde crecieron sus hijos y donde se desempeñó como canillita; también es la sede del club de sus amores. Por ese motivo, antes de cerrar el cajón, alguien se encargó de recostar una camiseta de Independiente sobre su pecho.

Durante la despedida de su padre, Pablo recibió el apoyo de su esposa, Nancy Dupláa, de su hija Morena, de sus suegros y de varios de sus amigos del medio: Martín Seefeld, Jorge D´Elia, Jorge Marrale, Pepe Soriano, Joaquín Furriel, Paola Krum, entre otros..

La presencia más llamativa fue la de Natalia Oreiro, quien llegó junto a Ricardo Mollo para darle el último adiós a quien fuera su suegro durante más de seis años.