A solas con Natacha

La ganadora de Gran Hermano España nos invita a su casa para ojear sus fotos y charlar de sexo y fantasías. Y, de yapa, unos consejitos íntimos...
La historia de Natacha Jaitt cuenta con todos los requisitos de la de una figura en proceso. Salió con chapa de anónima, desde Argentina hacia la madre patria: "Me fui a buscar. Me acuerdo que cuando llegué no tenía más que siete euros en la cartera", cuenta. Ya en Madrid, y luego de un ir y venir por las colas de los castings, encontró un método discutido, pero más que efectivo en la carrera para que su nombre pase a la categoría de "ubicable". Entró como participante del Gran Hermano España, y se quedó... hasta el final.

El raíd mediático no tardó en llegar. Con sólo un abrir y cerrar de ojos, la morocha ya integraba el staff del programa "Crónicas Marciana", uno de los shows más vistos de la televisión ibérica. Allí hizo de las suyas como panelista hot y pudo saltar al protagonismo gráfico: la revista Interviú publicó, en tres ediciones distintas, producciones de lo más lanzadas, en las que esta porteña se animó a mostrar todo...

Y con este antecedente, obvio, Natacha no mostraría ningún signo de reticencia al momento de responder la pregunta "¿Querés ser la tapa de Playboy de septiembre?". "Obvio que sí, dije. Es un placer formar parte con un desnudo íntegro, y que todo el mundo me conozca", nos confió. Para la chica, los desnudos en revistas ya no eran ninguna novedad, pero tampoco lo eran en la pantalla chica. A los datos anteriores se le agrega la conducción de Sexo Seguro, el programa de Adrián Caetano, y Consulta erótica con Natacha, que se emite actualmente por el canal del conejito.

En una charla íntima, Natacha se muestra sensual y desenvuelta. Personaje o realidad, habla sin prejuicios de todo lo que involucre a la sexualidad, a la suya en especial: sus fantasías no cumplidas -que incluyen "una orgía con muchos hombres que yo pueda elegir"- o sus increíbles experiencias, y también los consejos que conviene aplicar para que el sexo sea de lo mejor.

Entre mate y mate, la morocha, que ahora tiene 30 años, cuenta que estudia Sexología, y que su máximo deseo laboral es contar con la posibilidad de hacer un programa de sexo, pero en el país. "Es que es lo que más me divierte. Pero eso sí, no lo haría a lo Alessandra Rampolla", explica. Y agrega: "Lo de ella es para señoritas que recién se inician. Yo pienso en hacer algo más realista, más gráfico y obvio... mucho más jugado y guaso".