Mica Lapegüe atraviesa una de las etapas más especiales de su vida desde el nacimiento de Delfina, su primera hija junto a Tomás Bartolomé. Sin embargo, la actriz decidió mostrar una faceta menos conocida de la maternidad y habló sin filtros sobre los desafíos emocionales que enfrenta durante las primeras semanas.
Aunque aseguró estar profundamente enamorada de su bebé, reconoció que la falta de descanso y los cambios en su rutina la llevaron a atravesar un momento de angustia, en el que llegó a preguntarse si podría sostener el cansancio.
“Yo nunca imaginé este amor. Es otro nivel, es como que no se puede explicar. Es incomparable, tan chiquitita. No sé cómo puedo amarla tanto en tan poco tiempo, es como estar enamorada”, expresó emocionada.
MICA LAPEGÜE REVELÓ LOS PENSAMIENTOS QUE TUVO TRAS EL NACIMIENTO DE SU HIJA
La hija de Sergio Lapegüe contó que una noche de poco descanso terminó afectando su estado emocional y la hizo experimentar una serie de pensamientos negativos.
“Cuando uno duerme mal o no podés dormir durante toda la noche, la cabeza se te dispara a lugares oscuros”, explicó al referirse al impacto que puede tener el agotamiento durante el puerperio.
En ese sentido, recordó una situación puntual que coincidió con una sesión de terapia: “Me pasó un solo día y justo ese día tenía terapia. Mi cabeza se fue a pensar cosas como ‘no sé si voy a poder con este cansancio’”.
La actriz explicó que, durante ese episodio, comenzó a preocuparse por cuánto tiempo tendría que convivir con las noches sin dormir y las nuevas exigencias de la crianza.
“Se me iba a pensar ‘cómo voy a hacer’, ‘durante cuánto tiempo voy a dormir así’”, reconoció.
Afortunadamente, aseguró que pudo recuperar la tranquilidad y poner en perspectiva lo que estaba sintiendo. “Después se me acomodaron las ideas y listo”, señaló.
EL APOYO DE SU PAREJA Y LA EMOCIÓN POR EL CRECIMIENTO DE DELFINA
En medio de los cambios que experimenta desde que se convirtió en mamá, Mica destacó el acompañamiento de Tomás Bartolomé, con quien comparte la crianza de su hija.
“En mi caso, Tomi está muy presente, lo quiere charlar, preguntarme qué me pasa y dejarme en claro que somos un equipo, eso ayuda”, aseguró.
Además, confesó que el rápido crecimiento de Delfina le genera una mezcla de felicidad y nostalgia. La actriz reflexionó sobre lo fugaces que resultan las distintas etapas de la infancia y la importancia de disfrutar cada momento.
“Estoy medio melancólica, pero es verdad. Hay que estar en el presente para disfrutar este momentito”, expresó.
Finalmente, reconoció que esta experiencia también la llevó a valorar de otra manera el esfuerzo de su propia madre y de tantas mujeres que atravesaron situaciones similares.
“Pienso en mi mamá y en todas las mujeres, poder se puede”, concluyó, dejando en claro que, más allá de las dificultades, intenta disfrutar de esta nueva etapa junto a su familia.