El cine de producción nacional sumará Lo Malo del Amor, cuyo estreno será el jueves 17 de septiembre en el Gaumont, proponiendo una historia íntima sobre los vínculos afectivos y las marcas que deja el final de una relación con Nicolás Pauls y Magui Bravi como protagonistas.
Escrita y dirigida por Nico Capelli, la película se filmó en apenas cinco días y apuesta a un tono naturalista para retratar la fragilidad de los lazos contemporáneos.
Con una duración de 80 minutos, el film cuenta con las actuaciones de Nicolás Pauls, Magui Bravi, Pilar Fridman, Vale Kippes, Oscar Esperanza (Vale con Bigote) y la participación especial de Daniel Miglioranza.

Una historia sobre crisis, deseo y las huellas del pasado
La trama sigue a Daniel, un escritor que atraviesa una profunda crisis personal y creativa tras el derrumbe de su pareja. Incapaz de entender cómo el amor puede transformarse en sospecha y desencuentro, encuentra en la escritura su refugio para procesar el dolor.

Mientras intenta convertir su experiencia en una novela, Daniel conoce a Julieta, quien despierta en él la esperanza de un nuevo comienzo y la posibilidad de un amor más honesto.
Sin embargo, la aparición inesperada de Andrea lo obliga a enfrentar viejos miedos y a preguntarse si realmente logró dejar atrás las heridas que lo marcaron.
Un enfoque lejos del romance tradicional
Lejos de los relatos románticos convencionales, “Lo Malo del Amor” pone el foco en la vulnerabilidad de los vínculos y en las cicatrices invisibles que persisten incluso después de una ruptura.
La película invita a reflexionar sobre la confianza, el deseo y la dependencia emocional, mostrando personajes que oscilan entre la necesidad de ser amados y el temor a perder lo que desean.

El film plantea preguntas sobre cuánto de nuestras relaciones responde a decisiones conscientes y cuánto a heridas que aún no sanamos, proponiendo una mirada honesta sobre las contradicciones del amor.
El equipo detrás de la película
La producción estuvo a cargo de Three Empty Seats, con Guillermo Cónema en la dirección de fotografía, Mariana Rodriguez Gastón en arte y música original de Marcelo Bórmida. La corrección de color fue realizada por Sebastián Pereyra y la producción ejecutiva estuvo en manos de Pablo Neyrotte y Álvaro Arostegui.
Desde septiembre, la propuesta de Capelli invita a descubrir por qué, a veces, las tormentas llevan nombre propio.



