Mariú Fernández regresó a los escenarios porteños con una nueva versión de su aclamado espectáculo “Yo no soy Amy”, que se presenta todos los martes de septiembre en Bebop Club (Uriarte 1658, CABA).
Diez años después de su debut en el Maipo Kabaret, la artista reestrenó este homenaje a Amy Winehouse con una propuesta completamente renovada, bajo la dirección general de Juan José Marco.
La puesta actual profundizó la mirada teatral y musical del homenaje, sumando nuevas capas de emoción y una energía escénica ampliada.

Las entradas están disponibles en la boletería del club y a través de la web oficial.
Un homenaje que va más allá de la imitación
A diferencia de un tributo tradicional, “Yo no soy Amy” se propuso revisitar el universo de Winehouse desde la voz y la experiencia interpretativa de Mariú Fernández, sin caer en la copia.
La artista se sumergió en el mundo interior de la cantante británica, ofreciendo una lectura íntima y honesta que fue reconocida tanto por el público como por la crítica.

En esta versión 2026, Fernández compartió el escenario con Alejo Caride y Adrián Scaramella, quienes aportaron nuevas dimensiones dramáticas y musicales al espectáculo.
El dispositivo escénico se amplió, con mayor teatralidad y una propuesta renovada que resignificó el montaje original.
Una Big Band que potencia la experiencia musical
La música ocupó un lugar central gracias a la presencia de una Big Band dirigida por Nicolás Radicchi, que sumó arreglos de soul, jazz y pop para crear una atmósfera envolvente y poderosa.
Lejos del formato acústico, la banda desplegó una sonoridad expansiva que acompañó la interpretación de Mariú y elevó el impacto del show.
La formación incluyó a Matías Bahillo en trompeta, Joaquín Bonazzola en batería, Francisco Megna en guitarra, Adrián Pérez Dorna en saxo y Matías Dabanch junto a Andrés Pérez Alarcón en teclados, entre otros músicos destacados.
Un libro renovado y una canción inédita
El espectáculo recuperó el libro de Osvaldo Bazán, basado en una idea original de Mariú Fernández, y lo actualizó para esta temporada.
Como novedad, la versión 2026 sumó una canción inédita compuesta por la propia Mariú, que aportó una dimensión personal y original al homenaje.
La obra regresó con una mirada más madura, nuevas capas narrativas y un elenco ampliado, consolidándose como un referente del cruce entre teatro, música y homenaje artístico en la escena local.



