Las Trillizas de Oro renovaron su homenaje a Geñi Laprida el 11 de junio, en el día que hubiera cumplido 42 años. Con un mensaje breve y cargado de significado —“Feliz cumple Geñi”, un corazón verde y una paloma de la paz— la familia eligió una vez más la sutileza para mantener viva la memoria de María Eugenia Laprida, la hija mayor de María Eugenia Fernández Rousse.
La imagen que acompañó el posteo la mostraba natural, sin poses, exactamente como sus seres queridos eligen recordarla.
Desde que Geñi falleció el 25 de junio de 2018, cada cumpleaños se transformó en un ritual íntimo que la familia comparte con sus seguidores a través de las redes sociales.
La brevedad del mensaje público contrasta con el peso de una historia personal marcada a fuego: cuatro años de lucha contra un cáncer de mama que derivó en metástasis cerebral, y una despedida que llegó cuando ella tenía apenas 34 años. La dejó con marido —el arquitecto César Bustos— y dos hijos pequeños: Cesarito, que entonces tenía 11 años, y Cala, de cinco.
EL DOLOR DE MARÍA EUGENIA: “ES UN DUELO ETERNO”
María Eugenia Fernández Rousse habló en más de una oportunidad sobre lo que significó perder a su hija. En una entrevista reciente con el canal de streaming Bondi, buscó palabras para explicar la magnitud del sufrimiento: “Es como si vos tuvieras un accidente y arriba vienen y te pisan”. Una frase que dice todo. Y agregó con honestidad descarnada: “La gente que pasa por lo que yo pasé, sabe perfectamente lo que siente, lo que pasa, es un duelo eterno”.
La enfermedad de Geñi duró cuatro años. Su madre los describió sin eufemismos: “Un momento de mier... nosotros lo sufrimos 4 años a su cáncer”. Durante ese tiempo, la familia entera se mantuvo unida a su alrededor. El dolor, lejos de diluirse con los años, se instaló como una presencia permanente en el día a día de todos. El duelo no tiene fecha de vencimiento, y los Laprida-Fernández Rousse lo saben mejor que nadie.
“TENGO TRES HIJOS MÁS Y UNA FAMILIA BÁRBARA”: CÓMO SIGUE ADELANTE LA FAMILIA
A pesar del dolor, María Eugenia Fernández Rousse encontró en su familia el sostén para seguir. “Hay que seguir, tengo tres hijos más y por suerte tengo una familia bárbara, porque no solamente lo sufrí yo, lo sufrieron mis tres hijos y mi marido”, confesó en el mismo reportaje. La ausencia de Geñi no fue solo su pérdida: tocó a su pareja, a sus hermanos, a su padre. Un dolor colectivo que la familia eligió transitar con discreción y respeto, lejos del escándalo.
Año tras año, las redes sociales se convierten en el canal para ese homenaje que es, al mismo tiempo, público y profundamente íntimo. El corazón verde, la paloma, la foto sin filtros: cada detalle del posteo tiene una razón de ser. Las Trillizas de Oro no necesitan muchas palabras para decir lo que sienten. El amor por Geñi Laprida sigue intacto, y cada 11 de junio lo demuestran.