Pergolini armó un hogar que combina piezas de diseño moderno con recuerdos de décadas. Tonos cálidos, muebles de madera y ventanales amplios dominan la planta social.
La luz natural atraviesa el comedor y desemboca en un patio generoso; la elección fue mantener comodidad sin renunciar a personalidad.
LA CASA DE MARIO PERGOLINI POR DENTRO
En su oficina, Pergolini instaló una pared-biblioteca en L dónd inilos, libros exclusivos, radios antiguas y regalos de amigos ocupan estantes frente al ventanal.
Un sofá cómodo y una mesa ratona invitan a charlas y encuentros, mientras que el escritorio negro sostiene el ritmo profesional del espacio.
El sótano es la cueva nerd donde Pergolini graba segmentos para redes y reúne su colección cinéfila. Allí el brillo natural se sustituyó por luces de colores, equipos de audio y dos computadoras dedicadas a producción.
El ambiente busca la atmósfera del cine clásico: estantes con figuras, posters y un sillón para maratones de películas y música.