El conflicto familiar y judicial entre Andrea del Boca, su hija Anna del Boca y Ricardo Biasotti volvió a escalar mediáticamente tras las recientes declaraciones del abogado Juan Pablo Fioribello, quien lanzó una dura advertencia pública dirigida al empresario.
En las últimas semanas, Biasotti reapareció en distintos programas de televisión para dar su versión del conflicto familiar. Allí sostuvo que no mantiene enojo hacia su hija y expresó su deseo de reconstruir el vínculo en algún momento. “Ella ya es una mujer, depende de ella. Es mi hija y siempre la voy a amar”, aseguró durante sus intervenciones mediáticas.
Sin embargo, las palabras del empresario generaron una inmediata reacción del entorno legal de la actriz Andrea del Boca y de su hija Anna. Fioribello, representante legal de ambas, habló este viernes en el ciclo La Mañana con Moria y dejó una frase que rápidamente encendió la polémica.
“Anna me dijo que cada vez que Ricardo Biasotti hable, ella va a ir a todos los medios que quieran escucharla a contar las barbaridades que sufrió. Está decidida a hacerlo”, afirmó el letrado, marcando una postura firme frente a la exposición pública del caso.

FIORIBELLO, PICANTE CONTRA BIASOTTI
Ante la repercusión que podían generar sus declaraciones, Fioribello aclaró que no se trataba de una amenaza ni de una extorsión, sino del ejercicio del derecho de su representada a contar su versión de los hechos. Según explicó, Anna considera que debe responder públicamente cada vez que siente que su imagen es cuestionada.
El conflicto tiene como antecedente una denuncia penal por abuso presentada por la joven contra Biasotti, causa en la que se incorporaron pericias psicológicas y distintos elementos probatorios. La Justicia resolvió el sobreseimiento del empresario, una decisión que el abogado remarcó especialmente durante la entrevista.

“No fue absuelto, fue sobreseído. La Justicia no dijo que la denuncia fuera falsa, sino que no había pruebas suficientes para acreditarla”, sostuvo Fioribello, diferenciando ambos conceptos jurídicos.
Además, el abogado cuestionó la interpretación judicial que mencionó la posibilidad de “recuerdos implantados”, argumento que sugiere que el relato de Anna podría haber estado influenciado por terceros. Para la defensa, esa conclusión resulta ofensiva hacia la denunciante.
“Él la trata como una persona manipulable, como si fuera una marioneta”, afirmó el letrado, y agregó que su clienta mantiene una decisión firme de continuar hablando públicamente sobre su historia personal.



