En medio de un operativo de absoluto hermetismo y máxima seguridad, Nahir Galarza salió este martes de la Unidad Penal Nº 6 de Paraná para visitar a su abuela materna en Gualeguaychú.
La joven, que cumple prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo, recibió un permiso excepcional por razones humanitarias.
La autorización judicial llegó después de que la familia solicitara la salida transitoria para que Nahir pudiera ver a su abuela, quien atraviesa una enfermedad oncológica en estado terminal. El permiso fue por única vez y bajo condiciones estrictas.
El traslado: custodia, discreción y un operativo planificado
El operativo se organizó con anticipación y bajo total reserva. Un equipo de agentes penitenciarios, un chofer y una oficial a cargo acompañaron a Galarza desde Paraná hasta el domicilio de su abuela en Gualeguaychú.
“Al ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar cualquier tipo de disturbio”, explicó el inspector general Alejandro Mondragón. La prioridad fue evitar filtraciones y garantizar la seguridad tanto de Nahir como de su entorno familiar.
Las reglas del permiso: control total y sin visitas
Durante la visita, la interna permaneció bajo supervisión directa en todo momento. El personal penitenciario ingresó y revisó la vivienda antes de permitir el encuentro. “La custodia continuó en el interior del domicilio”, detalló Mondragón.
Para minimizar riesgos, se evitó la presencia de otras personas. “En estos casos, se trata de que el familiar esté solo”, aclaró el funcionario. La visita duró aproximadamente una hora durante la mañana y no se registraron incidentes.
Al finalizar el tiempo dispuesto por la Justicia, Galarza fue trasladada nuevamente a la cárcel de Paraná, donde permanece alojada desde hace casi una década.
La vida de Nahir Galarza en prisión: bajo perfil y trabajo en talleres
Desde el Servicio Penitenciario destacaron el cambio de actitud de Nahir en los últimos años. “Ha mejorado el comportamiento y ha bajado un poco el perfil”, aseguró Mondragón. La joven se adaptó a las normas de la Unidad y actualmente participa en actividades laborales y formativas dentro del penal.
“Hoy ella trabaja internamente en los talleres de la Unidad, hace cursos”, precisó el funcionario. Tras la visita, regresó a la Unidad Penal Nº 6 de Paraná, donde sigue cumpliendo su condena a prisión perpetua.
El crimen de Fernando Pastorizzo: el caso que conmocionó a Gualeguaychú
El 29 de diciembre de 2017, entre las 5.10 y 5.15 de la mañana, Fernando Pastorizzo fue asesinado a balazos en Gualeguaychú. Su cuerpo apareció en la calle con un tiro en la espalda y otro en el pecho, junto a su moto y dos cascos.
En un primer momento, Galarza declaró como testigo y dijo que había visto a la víctima la noche anterior. Sin embargo, tras la acumulación de pruebas en su contra, quedó detenida y luego reconoció que lo mató con el arma de su padre, que era policía. Alegó que el disparo fue “accidental”.
El 3 de julio de 2018, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú la condenó a prisión perpetua. Ese fallo fue confirmado en julio de 2019 por la Sala II de la Cámara de Concordia.