La casa que Wanda Nara tiene en Italia deja ver un estilo marcado por la elegancia clásica europea, donde la historia y el diseño contemporáneo conviven en perfecta armonía.
A diferencia de las tendencias minimalistas más frías, cada rincón del hogar transmite calidez y personalidad a través de materiales nobles y una decoración cuidadosamente seleccionada.
El living se posiciona como el espacio central de la propiedad. Allí predominan las paredes en tonos grises intensos, amplios ventanales con cortinas livianas que permiten el ingreso de luz natural y un imponente sofá estilo chesterfield de cuero oscuro que remite a la estética tradicional inglesa y francesa.
LOS DETALLES DE LA CASA DE WANDA NARA EN ITALIA
Una alfombra persa en tonos rojizos aporta textura y carácter al ambiente, mientras que la mesa baja con detalles metálicos suma sofisticación. A su vez, un cuadro con marco dorado acompaña la arquitectura original de la vivienda y refuerza la impronta clásica del espacio.
En sintonía con el resto de la casa, la cocina presenta una propuesta más luminosa, aunque sin perder elegancia. Los azulejos tipo subway blancos, combinados con mesadas de madera natural y una cocina de acero inoxidable de gran tamaño, marcan una fuerte presencia funcional sin descuidar el diseño.
Las tablas de madera apoyadas, utensilios a la vista y pequeños electrodomésticos en tonos neutros aportan un aire rústico moderno, muy característico de las viviendas italianas que fusionan lo tradicional con lo urbano.
El resultado final es un equilibrio entre tradición y actualidad, donde el blanco, la madera y el acero inoxidable generan un ambiente acogedor que conserva el espíritu europeo sin resignar comodidad.
En la casa italiana de Wanda Nara, el lujo se construye desde los detalles y la arquitectura, dando lugar a un espacio que combina sofisticación, funcionalidad y una clara conexión con sus raíces.