Gia Dybala Sabatini nació el lunes 2 de marzo a las 8:57 de la mañana, hora local, en el Hospital Gemelli de Roma.
Pesó tres kilos y su llegada se adelantó unos días respecto a la fecha prevista, que era el 11 de marzo, dato que no pasó desapercibido: ese día coincide con el cumpleaños de su abuela, Catherine Fulop.
El parto fue natural, asistido por una obstetra argentina que Oriana Sabatini había elegido para acompañarla en ese momento.
El timing del nacimiento tuvo además un detalle que marcó la jornada: Dybala había disputado apenas horas antes el clásico entre Roma y Juventus.
EL NOMBRE QUE ORIANA TENÍA GUARDADO DESDE LOS 15 AÑOS
La elección del nombre no fue impulsiva ni de último momento. Oriana lo tenía decidido desde su adolescencia. “Es un nombre que me gusta desde los 15 años... cuando me dijeron que era una nena, dije: obvio, no le puedo poner de otra forma”, había confesado meses antes del parto.
Gia es una variante abreviada de nombres italianos clásicos como Gianna o Giovanna, con raíz en el hebreo Yochanan. Su significado principal es “Dios es misericordioso” o “Gracia de Dios”.
También puede vincularse con Gea, la Madre Tierra en la mitología griega. Un nombre corto, de fuerte raíz cultural italiana y cargado de significado para una nena que nació precisamente en Italia.
Curiosamente, Oriana descartó el nombre Hermione a pesar de ser fanática de Harry Potter, y hasta haber organizado un baby shower inspirado en ese universo. Su argumento fue claro: “No me gusta porque está muy ligado a otra persona, no podría tener su propia impronta.”
LA FAMILIA QUE VIAJÓ DESDE ARGENTINA Y EL DATO QUE SOLTÓ YANINA
Para acompañar a Oriana en el parto, Catherine Fulop, Ova Sabatini y Tiziana Sabatini viajaron especialmente a Roma. La reacción de la actriz venezolana en redes fue inmediata y emotiva, mostrando la emoción de convertirse en abuela por primera vez.
Pero fue Yanina Latorre, desde su programa radial en FM 107.9, quien sumó los datos más picantes. La conductora reveló que la madre de Paulo Dybala también acompaña permanentemente a la pareja, viviendo entre Argentina e Italia.
Y no se guardó su opinión al respecto: “Generalmente, a la suegra le molesta ella y a ella le molesta la suegra. Tener un tipo que tiene una relación simbiótica con la suegra, te la entrego”, disparó, con su estilo sin filtro habitual.
Sin embargo, la respuesta que recibió fue contundente: Oriana y la mamá de Dybala se llevan muy bien. Julieta Argenta lo resumió con precisión: “Los Sabatini Fulop son sanos, no son tóxicos. Acompañan pero no invaden.”