La periodista Débora D’Amato se animó a compartir uno de los aspectos más íntimos de su vida personal al reflexionar públicamente sobre su experiencia con la maternidad monoparental.
Durante la charla con Maru Duffard, la panelista fue sincera al explicar que, si bien el deseo de ser madre estuvo siempre presente, el camino hacia la maternidad en soledad no fue algo que imaginó desde el primer momento. “No lo elegí, se terminó dando”, sostuvo.
Incluso, reconoció que durante años el miedo a no poder compatibilizar su carrera profesional con la crianza llegó a poner en duda ese sueño. Sin embargo, con el tiempo entendió que ambas cosas podían convivir: “Se puede, quiero que sepan que todo se puede”, alentó.
UN LARGO CAMINO HASTA LOGRARLO
D’Amato recordó que atravesó más de una década intentando quedar embarazada mientras estaba en pareja, sin resultados positivos. Fue recién tras acompañar a una amiga a una consulta de fertilidad que comenzó a interiorizarse en su propia salud reproductiva.
En ese contexto, el diagnóstico de miomas complejizó el panorama, aunque también abrió una puerta a la esperanza. Su ginecólogo le aseguró que, con el tiempo, podría convertirse en madre si así lo deseaba, una frase que marcó un antes y un después en su decisión.
MATERNIDAD SOLTERA, PERO NO EN SOLEDAD
Otro de los aspectos que abordó fue el peso de los prejuicios sociales, tanto externos como propios. Al optar por un donante, Débora eligió priorizar la honestidad con sus hijas desde el primer momento.
“Digo que soy mamá soltera, no sola”, explicó, al destacar la red de afectos que la acompaña en la crianza diaria de Lola y Charo. En su casa —según detalló— son tres, pero nunca faltó el sostén emocional de su entorno más cercano.
EL DESAFÍO DE CRIAR Y VOLVER A EMPEZAR
La llegada de su segunda hija fue, según admitió, uno de los momentos más movilizantes. “Me desbordó”, confesó sobre ese período en el que debió replantearse sus propias exigencias. Fue entonces cuando entendió que no siempre se puede con todo de la manera ideal: “Hacemos lo que podemos, no lo que queremos”, reflexionó.
Finalmente, la periodista valoró el acompañamiento constante de su madre y el respaldo que recibió en su ámbito laboral, un temor que durante años había condicionado su proyecto de vida. Hoy, asegura, pudo comprobar que la maternidad monoparental también puede ser un camino posible.