El 19 de febrero, Cande Tinelli se acercó a una clínica dermatológica y compartió en sus redes sociales el momento en que comenzaron a borrarle uno de los tatuajes más visibles de su rostro.
Sí: la hija de Marcelo Tinelli y Soledad Aquino decidió eliminar de su frente el diseño de Kitty, que durante años formó parte de su identidad estética.
“Chau tatuaje, chau Kitty”, expresó la artista en Instagram, donde mostró el procedimiento con láser y parte del proceso que llevará varias sesiones hasta que el dibujo desaparezca por completo.
QUÉ PIENSA CANDE TINELLI SOBRE LOS TATUAJES QUE MARCARON SU IMAGEN
En 2016, cuando se realizó un impactante blackwork en el cuello, Cande generó un fuerte revuelo en redes sociales. Lejos de esquivar la polémica, habló con Ciudad Magazine y defendió su elección.
“Me dijeron que hablaron mal en las redes, pero sinceramente no me importa. Yo estoy muy feliz con mi tatuaje. Para mí, la gente en la Argentina tiene la cabeza muy cerrada a nivel tatuajes. Saben muy poco. Los tatuajes de acá son siempre lo mismo. Me felicitaron muchos tatuadores de afuera por la pieza que me hice. Estoy feliz y es lo único que me importa”, afirmó en ese momento.
Además, dejó en claro que su decisión formaba parte de un proyecto personal: “No soy adicta a los tatuajes, tengo un proyecto armado de cuerpo completo y estoy feliz con lo que me hice y me haré. Para mí embellece”.
A casi diez años de aquellas declaraciones, Cande vuelve a estar en el centro de la escena, esta vez por elegir borrar uno de los tatuajes más emblemáticos de su rostro y mostrar, sin filtros, el proceso.