El presente de Julián Álvarez combina éxito profesional, crecimiento personal y estabilidad emocional. A los 25 años, el delantero atraviesa una de las etapas más destacadas de su carrera desde su desembarco en el Atlético de Madrid y, además, se acaba de convertir en padre junto con Emilia Ferrero.
Lejos del ruido mediático, el futbolista encontró en su hogar madrileño un espacio pensado para el equilibrio, la intimidad y el descanso. La mudanza no fue una decisión menor.
En una primera etapa, Emilia Ferrero y Julián Álvarez residían en una exclusiva propiedad ubicada en Boadilla del Monte, que anteriormente había pertenecido a Bárbara Rey. Ese dato, lejos de pasar desapercibido, despertó el interés constante de la prensa y generó una exposición que terminó resultando incómoda.
Las permanentes guardias de fotógrafos en el ingreso de la vivienda llevaron al delantero a priorizar la tranquilidad. Así, decidieron trasladarse a una nueva residencia, cuya ubicación exacta se mantiene en estricta confidencialidad. El objetivo fue claro: proteger su privacidad y crear un entorno propicio para esta nueva etapa.
ASÍ ES LA CASA DE JULIÁN ÁLVAREZ EN MADRID
El diseño de la propiedad refleja una estética contemporánea, donde predominan los espacios abiertos, la luz natural y una paleta cromática dominada por blancos y tonos cálidos.
La arquitectura responde a una lógica minimalista, en la que cada ambiente fue concebido para combinar funcionalidad y confort. Parte de estos detalles se conocieron a través de una visita del exrugbier Agustín Creevy, quien compartió imágenes del interior.
Uno de los sectores centrales es la cocina, equipada con estándares profesionales. Allí, un chef personal se encarga de preparar platos especialmente diseñados para acompañar las exigencias físicas del jugador.
La casa también dispone de una sala de entretenimiento que incluye mesa de billar, dardos y un despacho privado. Estos ambientes permiten al delantero alternar momentos de ocio con instancias de concentración, en un contexto completamente controlado.
En el exterior, el jardín se presenta como uno de los grandes protagonistas. Distribuido en distintos niveles, el espacio verde combina vegetación mediterránea con sectores destinados al relax. La piscina, rodeada de reposeras y un área chill out, se convierte en el lugar elegido para la recuperación física y el descanso después de la competencia.