La estética regencycore, inspirada en la Inglaterra del siglo XIX y revitalizada en los últimos años por el fenómeno global de Bridgerton, tuvo una inesperada pero elegante aparición en la costa atlántica argentina.
En Mar del Plata, durante la emotiva ceremonia en la que Marcelo Polino dejó plasmadas sus manos en la tradicional “Vereda de las Estrellas” del Hermitage Hotel, una figura acaparó miradas y comentarios: Matilda Salazar.
La hija de Luciana Salazar acompañó a su padrino con un delicado vestido de alta costura que combinó historia, sofisticación y actualidad.
La pieza fue diseñada por Amelia Fonio Atelier, firma marplatense especializada en alta costura, que creó un look especialmente pensado para el evento. En diálogo con GENTE, la diseñadora explicó que se trató de un trabajo completamente personalizado.
“Fue diseñado y confeccionado especialmente para la ceremonia”, aseguró, dejando en claro que no se trató de una elección al azar, sino de una creación a medida, tanto en lo estético como en lo simbólico.
EL VESTIDO “BRIDGERTON” DE MATILDA SALAZAR
El vestido, realizado en un suave tono marfil, se destacó por una tela exclusiva con textura y bordados sutiles que aportaron profundidad visual sin caer en excesos.
La silueta, de inspiración clásica y líneas limpias, remitió de inmediato al imaginario aristocrático que popularizó la serie protagonizada por la familia Bridgerton: romanticismo, delicadeza y una femineidad construida desde la pureza de los materiales y el equilibrio de las formas.
Desde la casa de moda explicaron que el punto de partida del diseño fue claro: acompañar un acto institucional y formal sin perder frescura ni naturalidad. En ese sentido, el vestido logró un balance preciso entre tradición y modernidad, adaptando códigos históricos a un contexto actual y, sobre todo, a la edad de quien lo llevaba.
“El diseño buscó un equilibrio entre lo clásico y lo fresco, priorizando que Matilda se sintiera cómoda y pudiera moverse con libertad durante el evento”, señaló Amelia Fonio.