Punta del Este y José Ignacio atraviesan una transformación silenciosa pero profunda que redefine la experiencia del verano en el Río de la Plata.
Lejos de la lógica tradicional asociada al descanso pasivo o al lujo ostentoso, estos destinos uruguayos se posicionan hoy como territorios donde el bienestar se entiende de manera integral: una forma de habitar el tiempo, el paisaje y las experiencias con mayor conciencia.

La temporada 2025/26 confirma una tendencia global que gana fuerza en distintos puntos del mundo: menos acumulación, más sentido. En ese marco, la naturaleza deja de funcionar como un simple telón de fondo para convertirse en protagonista activa del descanso.
El lujo, por su parte, se redefine a partir del equilibrio, la calidad de la experiencia y el vínculo con el entorno, más que desde la exclusividad material.

PUNTA DEL ESTE CULTIVA EN NUEVO BIENESTAR
La hospitalidad es uno de los ejes donde este cambio se vuelve más visible. En La Barra hay hoteles que se adaptaron a la tendencia y ofrecen variada gastronomía, música al atardecer y actividades culturales que conviven en un espacio pensado como punto de encuentro.

En ese marco de integralidad, se incorpora también una dimensión que mezcla lo emocional con lo intelectual, con muestras de arte, espacios de reflexión, exposiciones y encuentros de diálogo.




