La aparición de Joaquín Ferreira como el viejo amor de China Suárez en Hija del Fuego, La Venganza de la Bastarda es fue la gran oportunidad del actor para volverse popular en Argentina, pero en ya era una figura en México.
“Me fui a vivir a México al mes y medio de estar viviendo en Playa del Carmen, una señora me preguntó, ¿sos actor? Y dije, No, pero ¿qué hay que hacer? Me hizo un casting, y quedé para una publicidad, me fui a República Dominicana siete días a filmar“, contó a Ciudad la carambola por la que descubrió su vocación.
“Después me fui a estudiar a la Ciudad de México, así que fue al toque que me convertí en actor. Terminé de estudiar, y a los dos meses hice una serie de Netflix, que fue la primera de doble hispana de Netflix. O sea, un cu... enorme”, aludió a Club de Cuervos.
Tanto la pegó que no solo estuvo durante cuatro temporadas, sino que además protagonizó el spin off Yo, Potro.
Estudiante de arquitectura, diseño gráfico y bellas artes, no se recibió de ninguna de las carreras, pero apostó fuerte a formarse como actor en tierras aztecas, aunque también se dedica a pintar y vender cuadros.
Con 39 años, está soltero hace tres años, pero jamás solo. Joaquín aseguró que Argentina es su hogar, por más de que haya vivido 10 años en México y que también resida con frecuencia en España, donde filmó dos películas producidas por Alex de la Iglesia que están próximas a estrenarse.
La entrevista con Joaquín Ferreira, Juan Romero en Hija del Fuego
-¿Hay posibilidad en el guión de una segunda temporada?
-En el guión, hay posibilidades. Hay un final que está semiabierto, que si termina así está muy bien. Pero también hay posibilidades de que sea una segunda, obvio.
-¿A qué huele la China?
-No sé, hermano, no sé. Sé que huele bien, pero no sé a qué, ja, ja.
-¿Te tuviste un diálogo con ella previa a las escenas de besos, románticas, de intimidad?
-Sí, obvio. Yo encaro siempre esa charla porque siento que la mujer necesita que le preguntes. Sobre todo si se viene laburando hace mucho, antes era muy machista este medio, y yo lo que intento es no pasarme en nada. Entonces siempre pregunto: “¿Con qué estás cómoda? ¿Qué te parece que sí? ¿Qué te parece que no?" Y lo respeto a rajatabla.
-Ahora, la ficción demanda realismo. ¿La China te dice “meté más mano?
-No, no me hace comentarios de eso, no. No, tranqui. Normal.
-¿Con Mauro Icardi tuviste algún intercambio?
-Fuimos a ver el primer capítulo hace como seis meses o más. Lo saludé.
-¿Te hizo algún comentario o broma?
-Ninguna broma, nada. Re buena onda.
-¿Y hablaban con la China en el rodaje?
-Teníamos diálogo cotidiano, era un grupo de laburo re lindo, que aparte estuvimos un mes y medio en la Patagonia. Obvio, salíamos a comer, o sea, hermoso.
-¿Te gustaría hacer la segunda temporada?
-Me encantaría hacer la segunda temporada. Aunque tengo proyectos, eso lo tiene que charlar mi representante, que tiene que arreglar un montón de cosas, pero a mí me encantaría porque me parece que es una serie que está muy buena.
-¿Estudiaste arquitectura y bellas artes?
-Sí. Estudié diseño gráfico también y no me recibí de nada, pero estudié nueve años, así que es como si me hubiera recibido. Estudié, antes de irme a México estudié mil cosas, laburé de mil cosas y nunca me recibí.
Pero al mismo tiempo estaba buscando algo que me guste hacer, ¿viste? Porque iba a laburar toda la vida, meterme a laburar en algo que no me gustaba, me parecía que no iba.
-Entiendo que edificio no construiste, pero sí que pintaste cuadros y los vendiste.
-Sí.
-¿Cómo es esa faceta tuya de creativa?
-Y fue muy loco porque cuando hice esta serie que digo de Club de Cuervos me dijeron “no podés hacer más publicidades”. Entonces me puse a pintar, mi viejo es pintor y yo siempre pinté.
El primer cuadro lo vendí a un chabón en Nueva York, así que fue una locura. Llevo en México cuatro exposiciones de arte personales y una feria de arte internacional que hice ahora el año pasado, así que contento, sí, soy artista plástico.
-¿Cuál es la técnica, óleo, témpera?
-Es un arte pop muy grunge, no sé, es como... también mezclo un montón de materiales y no tengo un estilo. O sea, sí tengo un estilo marcado si lo ves, pero no sabría cómo nombrártelo porque es una locura, viste.
-¿Cuánto te toma terminar un cuadro?
-Puede estar en proceso siempre porque siempre le puede ser algo mejor. Yo pinto a cuatro al mismo tiempo porque pinto para exposiciones, entonces hago uno, me saco la ansiedad. Entonces pinto uno, voy al otro, voy al otro, vuelvo y me llevará un mes por cuadro, yo creo que es una cosa así más o menos.
-¿Sos mejor artista plástico o actor?
-No lo sé. Yo no te puedo decir que soy bueno, te puedo decir que me gustan las dos cosas y que le entrego mucho a la actuación en este momento de mi vida porque me divierte más, porque estoy en compañía.
Hay momentos que me pinta en soledad y hay momentos donde me da ganas de estar con gente. La actuación está muy buena porque aparte algo que yo siempre busco es hacerme amigo y conocer gente nueva y cuando actúo me hago amigos y eso es hermoso.
-Se dice que vas a hacer de Luis Vadalá en la serie de Moria Casán, ¿pero en qué otros trabajos podemos verte?
-Este año estoy en la segunda temporada de Coppola como Leopoldo Poli Armentano, o me pueden ver en la película Historia de un Billete.