A los 24 años, Francisco Repetto, hijo de Nicolás Repetto y Florencia Raggi, no siguió el camino de sus padres y construyó un presente ligado a la gastronomía, con base en Uruguay y un perfil deliberadamente bajo.
Instalado en José Ignacio, uno de los puntos más exclusivos de la costa uruguaya, Francisco trabaja como cocinero en Mostrador Bodega, un restaurante reconocido por su propuesta cuidada y su vínculo con el producto local.
Allí desarrolla su vocación lejos de cámaras, entrevistas y exposiciones públicas, en un entorno donde lo que importa es el trabajo diario y el aprendizaje constante dentro de la cocina profesional.
ASÍ ESTÁ FRANCISCO, HIJO DE NICOLÁS REPETTO Y FLORENCIA RAGGI
Nicolás Repetto, siempre activo en redes sociales, no ocultó el orgullo por el recorrido de su hijo. En más de una ocasión compartió imágenes de Francisco vestido con ropa de cocina, sosteniendo platos terminados o posando en su lugar de trabajo.
Pese a eso, el vínculo familiar se mantiene firme. Francisco tuvo estadías temporales en Argentina antes de volver a Uruguay, y el contacto con sus padres sigue siendo cercano. No hay conflictos ni rupturas, sino una dinámica adulta donde cada uno ocupa su lugar sin depender del otro.
Su día a día transcurre entre la cocina, el trabajo silencioso y la consolidación de una identidad que se apoya en el esfuerzo y no en la fama heredada.