El estreno de la tercera temporada de Envidiosa, la comedia argentina de Netflix que se mantiene entre lo más visto en el país y en el exterior, volvió a poner en escena el universo de Vicky —el personaje de Griselda Siciliani— y a todos los roles que la acompañan.
Entre ellos, el de Fernanda, la psicóloga interpretada por Lorena Vega, es uno de los más celebrados desde la primera entrega. Su presencia combina humor, sensibilidad y una profundidad que generó identificación inmediata en el público.
Vega, que este año también brilló en la serie carcelaria En el barro y mantiene una sólida carrera teatral, habló sobre el fenómeno de su personaje.
En diálogo con Dame una señal (Radio del Plata), contó: “Es advertir que mucha gente está queriendo hacer terapia, te quiero decir. Y vaya si lo necesitamos en este momento del mundo y del país que tenemos. Me piden mucha consulta, eso por un lado, y lo tomo como una señal de afecto”.
LORENA VEGA, ENTRE LA ACTUACIÓN Y LA PSICOLOGÍA
Para Vega, esa mezcla de humor y sensibilidad es clave: “Al ser una comedia o una comedia dramática, y al tener justo en mi caso el rol de hacer esas escenas que tienen su paso de comedia, pero que también siempre mueven la perilla hacia un lugar íntimo y sensible, generan como un enganche y tocan un poco algunas fibras en el público”, explicó.
Reconocida también por su trabajo como dramaturga y directora en obras como Imprenteros, La vida extraordinaria y Las cautivas, Vega destacó en una entrevista con María Laura Santillán para Infobae cómo su actividad creativa atraviesa su vida cotidiana: “Aparece una necesidad más profunda de conexión con la actuación, la actuación como un estado de vida. Eso es lo que me pasa”.
Su método de trabajo se apoya en una rutina estricta: “Duermo siete horas. Y sí, tengo disciplina, tengo organización, me dedico más a la concentración con mi agenda que a otras cosas”, confesó. Y añadió: “Todo lo que nombraste no depende solo de mí, son equipos de trabajo grandes, hay más gente a cargo”.
Sobre su presente profesional, Vega señaló que el teatro independiente atraviesa un momento inesperadamente favorable pese a la crisis: “Todas estas obras ahora tienen una época de bonanza a pesar de la crisis que vivimos, son obras queridas y la gente sigue yendo”.
En lo personal, contó cómo conoció a su marido, director de cine, durante un proyecto teatral: “Él fue parte del equipo que vino a filmar eso y ahí nos conocimos. Mucho tiempo después nos enganchamos”.
Los inicios no fueron fáciles y la actriz recordó sus numerosos trabajos antes de vivir del arte: “Cadete, recepcionista, vendedora, promotora, moza… Hacía artesanías y cuanto más cantidad hacía me pagaban más”. Su economía comenzó a estabilizarse cuando empezó a enseñar actuación y, en los últimos años, gracias al trabajo en plataformas: “Sí, es lo que más me ayudó estos últimos años, es la combinación de todo. Es un Tetris que nunca sabés cuánto tiempo dura”.