Con apenas 28 años, Valentina Zenere se consolidó como una de las actrices argentinas más versátiles y con mayor proyección internacional.
Su reciente participación en “En el Barro”, la secuela de El Marginal producida por los hermanos Ortega para Netflix, volvió a poner su nombre en el centro de la escena.

Zenere debutó en la televisión argentina a los 13 años con pequeñas apariciones en ficciones locales, pero fue Cris Morena quien le abrió la puerta al gran público.
Primero con breves participaciones en Casi Ángeles y luego con un rol secundario en Aliados, se fue afianzando en el universo juvenil. El salto definitivo llegaría de la mano de Disney Channel, donde entre 2016 y 2018 encarnó a Ámbar Benson, la villana principal de Soy Luna.

LA TRANSFORMACIÓN DE VALENTINA ZENERE
La actriz, sin embargo, no se conformó con esa etiqueta. Su desembarco en producciones internacionales de Netflix le permitió explorar registros distintos. En Las Chicas del Cable interpretó a Camila Salvador, una artista que lucha por salvar vidas en plena Guerra Civil Española.

Más tarde, en Élite, se transformó en Isadora Artiñán, una DJ extravagante y carismática que le permitió conectar con el público juvenil desde un costado más atrevido y provocador.

En paralelo, decidió asumir riesgos en proyectos más oscuros y dramáticos. Su papel protagónico en “Nahir”, la película de Prime Video basada en la historia real de Nahir Galarza, significó un antes y un después en su carrera.

Allí demostró que podía sostener un personaje complejo y cargado de intensidad emocional. Ese camino desembocó en “En el Barro”, donde interpreta a Marina, una joven modelo de familia prestigiosa que se ve envuelta en un caso policial con tintes de tragedia y poder.