Candelaria Tinelli, íntima sobre la fama: "No es fácil ser hija de alguien tan conocido; no es que me levanto y me están abanicando"

La bella hija de Marcelo Tinelli habló de los prejuicios, la relación con la prensa y su amor por los tatuajes en El Planeta Urbano

Candelaria Tinelli habló de la fama y los prejuicios (Fotos: Madness Clothing).
Candelaria Tinelli habló de la fama y los prejuicios (Fotos: Madness Clothing).

"Es cierto que no me puedo mandar cualquiera. Ni en la calle, ni en la vida, ni siquiera al tuitear algo. Siempre me tengo que estar cuidando y andar atenta a todo".

Candelaria Tinelli creció frente a los medios gracias al éxito indiscutido de su padre, Marcelo Tinelli. Hoy, a sus 24 años, busca el equilibrio entre la notoriedad y su intimidad, tarea que se sabe no es nada fácil cuando se es hijo de un famoso.

En diálogo con El Planeta Urbano, Cande habló con sinceridad de cómo vive la exposición y confesó que le cuesta hablar con la prensa: “Lo más complicado es esto, poner la jeta, con el resto, todo bien, me encanta el laburo”, aseguró la joven que acaba de lanzar la nueva colección de Madness Clothing, la marca de ropa que creó junto a su amiga Tatiana Saal.

Consciente de que muchos de sus tweets son noticia, Candelaria declaró: “Todo el mundo está muy pendiente de lo que subo) a las redes sociales), obviamente por mi viejo. Pero yo trato de darle cada vez menos bola a lo que se dice y relajarme”.

"La gente cree que por ser hija de... una no tiene problemas, que todo es perfecto. Y la verdad es que nadie se salva de los problemas".

Sin embargo, a la hora de hablar de lo que más le molesta del medio, no dudó en afirmar: “Las interpretaciones de la prensa, cuando inventan y hablan al pedo. Pero trato de no agarrarme de eso porque si no me vuelvo loca. De hecho, antes leía todo, y ahora casi nada. Ya no pierdo el tiempo viendo si opinan bien o mal de mí, no me suma”.

Candelaria, actualmente en pareja con el director Nacho Lecouna, confiesa no saber “cómo es no ser famosa” y agrega: “Para mí es algo normal. No es que yo me sienta famosa ni nada, cero. Pero crecí así, es lo que me tocó (…) Es cierto que no me puedo mandar cualquiera. Ni en la calle, ni en la vida, ni siquiera al tuitear algo. Siempre me tengo que estar cuidando y andar atenta a todo. Es algo que fui aprendiendo y en lo que nos fueron asesorando a mi hermana y a mí. Soy humana, me enojo, pero fui aprendiendo a controlar las emociones”.

"Estamos de paso. Yo no sé qué me va a pasar mañana, así que no me puedo preocupar por qué va pasar con el tatuaje dentro de diez años. ¡Qué sé yo qué va a pasar cuando sea vieja! Y si me convierto en una vieja toda tatuada, bienvenido sea".

Candelaria recordó un tweet que despertó polémica tiempo atrás y que decía “al que juzgue mi camino le presto mis zapatos”. Al hacer referencia a la frase, opinó: “Me hicieron mierda (…) "La gente cree que por ser hija de... una no tiene problemas, que todo es perfecto. Y la verdad es que nadie se salva de los problemas, todos tenemos problemas, yo tengo problemas. Y esto es un poco lo que quería transmitir en esa frase. Tampoco es fácil ser hija de alguien tan conocido. No es que yo me levanto y me están abanicando y me tomo un daiquiri. Mi vida no es así. Tengo tal vez más facilidades que el resto de las personas, pero nada más”.

Por último, habló de sus tan comentados tatuajes, una pasión que comparte con su papá y explicó por qué no se arrepiente de haber inmortalizado tantos diseños en su cuerpo: “Estamos de paso. Yo no sé qué me va a pasar mañana, así que no me puedo preocupar por qué va pasar con el tatuaje dentro de diez años. ¡Qué sé yo qué va a pasar cuando sea vieja, tal vez ni siquiera esté viva! Prefiero pensar en el hoy, y si me convierto en una vieja toda tatuada, bienvenido sea”. ¡Una chica con mucha actitud!