El ex de Hernán Piquín le reclama medio millón de dólares

El bicampeón del Bailando fue denunciado penalmente por su ex pareja Roberto Mazzoni. Según el querellante, el artista y sus socios habrían incurrido en el delito de defraudación. Una historia de amor que terminó en Tribunales, con un reclamo de más de 5 millones de pesos.

Roberto Mazzoni denunció a Hernán Piquín por supuesta defraudación. (Capturas: archivo América)
Roberto Mazzoni denunció a Hernán Piquín por supuesta defraudación. (Capturas: archivo América)

Roberto Mazzoni interpuso una denuncia contra Hernán Javier Piquín y sus socios (Marcelo Gallardo, Gabriel García y Carlos Carusella) por ser presuntos coautores del delito administración fraudulenta (art. 173, Código Penal).

“En el 2010 inicié una relación sentimental con Piquín, quien hasta entonces era un bailarín reconocido en el ambiente del ballet. Así, surgió la idea de llevarlo a nuevos ámbitos, por lo que me contacté con ShowMatch para que participe”, revela en la causa el ex del bicampeón del Bailando.

“Esto derivó en que se convirtiera en uno de los bailarines más conocidos de la Argentina. Así maduró la idea de obtener un mayor rédito económico con la obra Freddie”, declara Mazonni, quien agrega que “en mi condición de representante de Hernán, negocié personalmente las cláusulas de este contrato. Piquín participaba en un 15% de los ingresos netos de la obra y además, con un alto nivel de injerencia en lo artístico". Por esto -dice el ex-, "se me otorgaba la condición de productor ejecutivo y un 20% en las ganancias, con el rol de productor ejecutivo", que figuraba en los programas de mano de la obra.

“Tras la primera temporada, los Sres. Gallardo y García me manifestaron que la obra no había arrojado ganancia. En virtud de la confianza, no formulé quejas, máxime considerando que me encontraba conviviendo con Piquín, y prioricé su bienestar laboral”, cuenta Mazzoni.

Para la segunda temporada, se conformó una sociedad de hecho, denominada Freddie Sociedad de Hecho. Así, los socios suscribieron un nuevo contrato con Piquín, por el cual se le acordaba una participación del 23% en los ingresos netos. Pero en noviembre del 2012, según declara Mazzoni, "los productores de forma unilateral y encubierta, suscribieron un acuerdo con la firma Espectáculos Córdoba S.A., representada por el Sr. Pablo Sittoni, cediendo los derechos de puesta en escena a cambio de la suma de 2.000.000 de pesos. De dicha suma, no recibí absolutamente nada, pese a mi participación de un 27% en la sociedad. De los ingresos netos de cada función, el 75% se entregaban a la producción comandada por Piquín”.

Todo esto transcurrió mientras eran pareja, pero el ex del bailarín cuenta que: “La separación ciertamente no fue en buenos términos y adquirió ribetes escandalosos. Piquín no era ajeno a las maniobras defraudadoras. A partir del momento de la separación con Hernán Piquín, Gallardo y García, por indicación de aquél, no sólo dejaron de atender mis llamadas telefónicas, sino que se negaron a brindarme cualquier tipo de información”.

Según cuenta el expediente, Argentores recibió pagos en concepto de derechos de autor desde su estreno por un monto de $2.059.484,03 (un 7,5%), o sea “se recaudó por lo menos 27.459.787,06 pesos. En definitiva, no he recibido absolutamente nada, pese a corresponderme un porcentaje de entre el 20% y el 27%”, señala el demandante.

“Como ejemplo de este ilegítimo enriquecimiento consumado por García, Gallardo y Piquín, al menos parcialmente en mi perjuicio, puedo señalar que, al tiempo que los nombrados me manifestaban una y otra vez que la producción de la obra Freddie sólo arrojaba pérdidas, Hernán Piquín adquirió dos inmuebles de importante valor, en tanto que Gabriel García abonó en Londres la suma de U$S 500.000 (quinientos mil dólares estadounidenses) para adquirir los derechos para la puesta en escena de la obra Priscilla, La Reina del Desierto”, denuncia Mazzoni.

No es la primera vez que una pareja del mundo del espectáculo termina escandalosamente, pero si una de las pocas en donde se hace un reclamo económico vinculado a una obra teatral por medio millón de dólares.