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Los famosos que no soportaron a su público

Para muchos se convirtió en un arma de doble filo y para otros en un negocio impresionante. Algunos se enfrentan al Twitter y descubren un espejo del pensamiento de sus seguidores. ¿Por qué los famosos abandonan la red social más popular?

Para muchos se convirtió en un arma de doble filo y para otros en un negocio impresionante. Algunos se enfrentan al Twitter y descubren un espejo del pensamiento de sus seguidores. ¿Por qué los famosos abandonan la red social más popular?

Este fin de semana, el músico Mariano Otero (ex de Flor Peña) anunció el cierre de su cuenta, tras enojarse por unos agresivos mensajes. Así, se sumó a muchos artistas y famosos que han dejado Twitter: Carmen Barbieri, Viviana Canosa, Dady Brieva y Andrés Calamaro, quien luego volvió.

Todos arrancan con entusiasmo y quieren que los sigan. Muchos se negaban a incursionar en las redes sociales porque les parecía "una pavada". La mayoría le daba la bienvenida a este nuevo mundo con la idea de "estar en contacto directo con la gente". Pero luego, esa brillante premisa se les convirtió en un boomerang a sus egos y huyeron ninguneando a este medio de comunicación tan poderoso.

Este fin de semana abandonó la red social Mariano Otero, músico y ex marido de Florencia Peña, quien escribió: "Qué bueno, aparecieron los fachos. Recién uno me dijo que a mí me pegaba la madre de mis hijos. Qué creativos. Amigos, a partir de este momento cierro mi cuenta. Por defender a alguien en quien creo y quiero, he recibido palabras muy dolorosas". Hoy, su @oteromariano ya no existe en la red.

De esta manera, Otero se sumó a muchos artistas y famosos que han dejado el microblogging: Carmen Barbieri, Viviana Canosa, Dady Brieva y Andrés Calamaro, entre otros. De "rebaño de boludos con Blackberry" los trató antes de alejarse a más de 100 mil seguidores Calamaro, aunque luego regresó con otra cuenta, @Barksdale666. Canosa se retiró tirando maldiciones desde su ciclo, pero sobrevivió su fake Viviana Sarnosa, con 245 mil fans. Dady duró un año y cerró su experiencia escribiendo: "Como dijo Forrest, no corro más, dejo este medio. ¡¡¡Gracias por enriquecerme, abrazo grande a todos!!!". Lo mismo pasó con Carmen, que se hartó de recibir agresiones.

Las figuras internacionales no son la excepción: por distintos motivos se retiraron varios músicos como el reguetonero Don Omar o Cristian Castro, aunque ambos volvieron. El músico mexicano se había despedido diciendo: "Es mucho mejor ser tan simple como antes", y consideró a la red social como un medio "pedorro". Pero luego decidió regresar como si nada con @CristianCastro. El boricua, que no había llegado a cerrar su dominio, volvió a escribir desde @DONOMAR.

"Denuncio falta de tolerancia y afán de agresión" se despidió el cantante y compositor mexicano Aleks Syntek, con más de 400 mil followers. Pero tiempo después regresó a su cuenta, que hoy ya va por los 2.300.000 seguidores. Lo mismo ocurrió con otra rebelde que dejó Twitter y luego reapareció en la red social: Courtney Love. Distinto es el caso de la cantante irlandesa Sinead O'Connor (que décadas atrás se enfrentó al mismísimo Papa, pero ahora ya no puede ni con el Pajarito), quien eliminó su cuenta oficial, en medio de trastornos bipolares.

Otros famosos locales como Pamela David, Valeria Lynch y Paula Chaves, eligen el bloqueo cuando reciben mala onda.

Los actores estadounidenses Charlie Sheen, Ashton Kutcher y Alec Baldwin son otros ejemplos. Sheen anunció su final en Twitter en julio de este año, pero en agostó reapareció. Kutcher, uno de los hombres más populares de la red, delegó sus 11 millones a su empresa Katalyst Network: "Hasta hoy había posteado yo mismo cada uno de mis tweets, pero claramente la plataforma se convirtió en algo demasiado grande para ser manejado por una sola persona", aclaró. Hoy esa cuenta está cerca de los 14 millones de followers. Y Baldwin hoy reconvirtió su cuenta para anunciar acciones de su fundación.

Otros famosos locales como Pamela David, Valeria Lynch y Paula Chaves, eligen el bloqueo cuando reciben mala onda, y otras figuras ni siquiera si interesaron por el mapa cibernético como Leo Montero, Marcelo Polino o Reina Reech. Mientras los más jóvenes, hábiles conductores del mundo virtual, deciden quedarse sólo con los buenos mensajes de ida y de vuelta como Luisana Lopilato, Nico Riera o Lali Espósito.

Expuestos a trastornos con sus seguidores agresivos -trolls- o verse como un fracaso 2.0, muchos se convirtieron en Twitter Quitters (grupo de los que abandonan) y otros, simplemente, en reyes del Twitter.