Cuando se habla de turismo del vino en Mendoza, la mayoría piensa en Luján de Cuyo o el Valle de Uco. Sin embargo, hay otro destino que cada vez gana más protagonismo entre quienes buscan una experiencia completa sin alejarse demasiado de la capital provincial: Maipú.
Ubicado a apenas 20 minutos del centro de Mendoza, este departamento reúne algunas de las bodegas más tradicionales del país, muchas de ellas familiares, donde además de degustar vinos es posible conocer el proceso de elaboración, recorrer viñedos y terminar la jornada con un almuerzo maridado.
Si solo tenés un día, alcanza para descubrir por qué esta zona se convirtió en una de las favoritas del enoturismo.
La Ruta del Vino de Maipú, una escapada para hacer en un día
Una de las ventajas de Maipú es que sus bodegas están muy cerca unas de otras. Eso permite recorrer dos o incluso tres establecimientos en una misma jornada sin necesidad de hacer largos traslados.
La mayoría de las experiencias combina visitas guiadas, degustaciones y propuestas gastronómicas, una tendencia que creció en los últimos años y que transformó la clásica cata de vinos en un plan mucho más completo.
Una bodega familiar donde cada detalle cuenta
Entre las primeras paradas de la ruta aparece Bodega Domiciano, una bodega boutique instalada en un edificio histórico de 1919 que todavía conserva parte de su arquitectura original.
Durante la visita guiada no solo se recorre la sala de tanques, la cava y los distintos espacios donde se elaboran los vinos, sino que también aparecen pequeñas historias familiares que ayudan a entender la identidad del lugar.
Uno de esos detalles está en el propio logo de la bodega: la silueta corresponde a Jorge, su fundador, mientras que las cinco estrellas representan a su familia, un símbolo que resume el espíritu con el que nació el proyecto.
La curiosa razón por la que cosechan las uvas de noche
Uno de los datos que más sorprende durante el recorrido tiene que ver con la cosecha nocturna.
Lejos de ser una cuestión estética, recolectar las uvas cuando baja la temperatura permite conservar mejor sus aromas y su frescura antes de llegar a la bodega.
Al evitar el calor intenso del día, la fruta mantiene mejores condiciones para comenzar el proceso de elaboración, algo que luego también se percibe en el resultado final.
El dato que más sorprende: las uvas se cosechan de noche para preservar mejor sus aromas y su frescura antes de la elaboración del vino.
Después del recorrido llega la degustación, donde es posible probar diferentes estilos de la bodega: desde espumantes y vinos blancos hasta etiquetas de Malbec, Syrah y Cabernet, además de una mistela que suele llamar la atención por su perfil dulce y aromático.
El almuerzo maridado, el broche de oro de la experiencia
Después de la visita, muchos viajeros eligen quedarse a almorzar. La propuesta consiste en un menú degustación de seis pasos servido en los jardines de la bodega, donde cada plato llega acompañado por un vino diferente.
Más que un simple almuerzo, la experiencia busca mostrar cómo cambia la percepción de un mismo vino según el plato con el que se lo combine. A lo largo del recorrido aparecen preparaciones de cocina contemporánea con productos regionales, juegos de texturas y sabores que dialogan con cada etiqueta elegida para el maridaje.
Para quienes prefieren una opción más clásica, el restaurante también cuenta con una carta de platos individuales.
Qué hacer en Maipú
Si todavía queda tiempo después del almuerzo, Maipú ofrece otras actividades para completar la jornada.
Entre las más elegidas están recorrer la ruta en bicicleta, visitar alguna olivícola para conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva o pasar por mercados de productos regionales donde se pueden conseguir conservas, chocolates artesanales y delicatessen mendocinas.
Consejos para recorrer Maipú
- Empezar temprano para aprovechar la mañana.
- Reservar con anticipación las visitas guiadas y los almuerzos.
- Llevar ropa cómoda para caminar entre viñedos y recorrer las bodegas.
- Si vas a degustar vinos, evitar manejar y optar por remís, transporte contratado o bicicleta.
Con su combinación de historia, gastronomía y vino, Maipú demuestra que no hace falta recorrer cientos de kilómetros para vivir una de las experiencias más representativas de Mendoza. En apenas un día, es posible entender por qué esta región sigue siendo una de las grandes capitales del vino argentino.