Valentina Olguín vivió una noche muy especial en los Martín Fierro de la Música. La cantante fue nominada en la categoría Mejor Artista Revelación Femenina y tuvo el placer de compartir la primera nominación de su carrera con su mamá, Vilma, quien por esas cuestiones del destino se encontraba de visita en Buenos Aires.
Con una vocación que despertó de niña y un camino en el mundo de la música que data de 2017, Valentina habló con Ciudad de su presente profesional, resaltó la gratitud que siente por los logros alcanzados a base de constancia y adelantó que en 2027 saldrá su nuevo disco.
-Estás nominada como Mejor Artista Revelación Femenina, ¿qué sentís?
-Siento mucho agradecimiento por haber insistido en el camino de la música. A pesar de tener fracasos, para mí, Valentina, porque uno siempre tiene metas y a veces no se cumplen esas expectativas. Me agradezco a mí por seguir insistiendo siempre por ese camino.
-Más allá de lo que es un premio material, ¿cuál creés que es tu mayor logro a lo largo de tu carrera?
-Yo creo que es algo muy importante, pero más allá del hecho de pegar una canción, es sentir cómo una canción que ha salido de una habitación cuando yo tenía 17 o 18 años, escrita por una adolescente desde el fondo de mi corazón, ha llegado a tantos lugares, tantos boliches, cómo se ha identificado tanta gente. Esa conexión me parece una locura.
-Ahora estás trabajando en tu nuevo proyecto, tu nuevo álbum, ¿qué me podés adelantar?
-Van a ver a una Valentina más madura a nivel musical. Se desplaza un poco de lo que vengo haciendo, que es la cumbia pop, va más a los tintes del pop y lo urbano. Van a ver a una Valentina más madura, en ese sentido.
-Viniste acompañada de tu mamá, ¿qué significa la presencia de ella en este momento tan especial, tu primera nominación?
-Se ha dado algo increíble en cuanto a la coincidencia de la vida. Ella justo vino a acompañar a mi papá a un congreso y hoy me avisa. Y mi mánager me avisa que tenía un más uno. Entonces digo: “Má, ¿estás para acompañarme a los Martín Fierro?”. Y me dice: “Pero no tengo nada”. “Andá a comprarte algo ya”, le digo. Es un evento súper espectacular que se dé.