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Martín Baclini reflexionó tras los enfrentamientos con Cinthia Fernández: "Cuando suelto no hay vuelta atrás"

El empresario compartió significativas frases, sin destinatario directo, pero que remarcan lo que siente.

Profundas reflexiones de Baclini tras sus picantes enfrentamientos con Cinthia Fernández

Abril fue un mes recargado de emociones y conflictos para Martín Baclini por sus picantes cruces mediáticos con Cinthia Fernández y por la decisión de su actual novia, Agustina Agazzani, de bajarse del Bailando, haciendo que la presencia del empresario en la pista de Marcelo Tinelli corra peligro.

En ese agitado marco personal, sumado a la pandemia y la cuarentena por el coronavirus, el empresario recurrió a Instagram para expresar lo que siente a través de profundas frases reflexivas, pero sin destinatarios directos.

"No tenemos que soportar todo. La paciencia tiene un límite y la vida está hecha para ser vivida, no soportada. Todos tenemos un límite, todos tenemos un punto en el que dijimos hasta aquí".

La reflexión que compartió a través de una significativa canción:

"Ama tu forma de ser: nadie dijo que tenías que caerle bien a todo el mundo. Uno aprende a ir a donde no lo invitan y a dejar de invitar a quien nunca viene. No tenemos que soportar todo. La paciencia tiene un límite y la vida está hecha para ser vivida, no soportada. Todos tenemos un límite, todos tenemos un punto en el que dijimos, hasta aquí; y cuando se llega ahí, ya no hay vuelta atrás. Me gusta darle a la gente lo mejor de mi, y no me importa cuántas veces no lo valoren. Porque uno comparte lo que llevan por dentro y ellos te van a extrañar cuando le falte lo que tu les dabas. La gente que te quiere mucho, cuando lo pasa bien, desea que estés ahí.

Quién no te quiere oír, no te escucha, ni siquiera si gritas. Quién te quiere entender, te entiende, incluso si no hablas. A veces dónde menos buscamos, es dónde más encontramos y de quién menos esperábamos es de quién más recibimos. Por ello, agradece la gota que colmó el vaso, pues es la semilla del cambio que pedías. Soy de esas personas que les cuesta soltar, pero cuando suelto no hay vuelta atrás. Me autofelicito porque a pesar de todas las cosas que me pasan, aún le echo ganas a todo, aún sonrío, me divierto y olvido. De eso se trata, de brillar hasta con el alma rota. El tiempo siempre te mostrará lo que significas realmente para alguien.

"No importa cuántos favores hagas, al final te juzgarán por el que no hiciste".

Las personas son veloces para juzgar a los demás, pero lentas para corregirse a sí mismo. Un buen sitio es que dos personas se encuentren cuando ni siquiera se estaban buscando. Lo bueno de ser sincero y decir las cosas en la cara, es que disminuyan las sonrisas fingidas. Por eso, no importa cuántos favores hagas, al final te juzgarán por el que no hiciste. Ten presente que el cuerpo necesita descanso. La mente necesita paz. El corazón necesita alegrías. Aprendamos a no descuidar a una persona sólo por el simple hecho de que sabemos que siempre estará ahí. Sabemos que siempre va a estar ahí, quizás deje de estar algún día. Procura entregar lo mismo que te gustaría recibir. Esos que te hacen reír sabiendo que estás por llorar, se merecen todo. Tu vida es ahora, no es más tarde, no será cuando tengas el carro/coche, la casa o el trabajo de tus sueños. Disfruta al máximo porque tu vida siempre será en este preciso momento".

"Hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien dispuesto a sanarlas".

El poema de Jorge Luis Borges que compartió Baclini:

"De tanto perder aprendí a ganar, de tanto llorar se me dibujó la sonrisa que tengo. Conozco tanto el piso que solo miro al cielo. Toqué tantas veces fondo que, cada vez que bajo, ya sé que mañana subiré. Me asombro tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía. Intenté ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a que me pidieran ayuda. Trate siempre que todo fuese perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome).

Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. Vi tantos perros correr sin sentido, que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido. Aprendí que en esta vida nada es seguro, solo la muerte por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendí que nadie me pertenece, y aprendí que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar, y quien realmente está interesado en mi me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea. Que la verdadera amistad si existe, pero no es fácil encontrarla. Que quien te ama te lo demostrará siempre sin necesidad de que se lo pidas. Que ser fiel no es una obligación sino un verdadero placer cuando el amor es el dueño de ti. Eso es vivir. La vida es bella con su ir y venir, con sus sabores y sin sabores. Aprendí a vivir y disfrutar cada detalle, aprendí de los errores, pero no vivo pensando en ellos, pues siempre suelen ser un recuerdo amargo que te impide seguir adelante, pues, hay errores irremediables. Las heridas fuertes nunca se borran de tu corazón, pero siempre hay alguien dispuesto a sanarlas. Disfruta de la mano de Dios, todo mejora siempre. Y no te esfuerces demasiado que las mejores cosas de la vida suceden cuando menos te las esperas. No las busques, ellas te buscan. Lo mejor está por venir".

Martín Baclini reflexionó tras los enfrentamientos con Cinthia Fernández: "Cuando suelto no hay vuelta atrás"