Iván de Pineda: "Con mi novia tenemos una relación bastante especial que quizás muchos no entienden"

El conductor de Resto del Mundo y el hombre a vencer en Los 8 Escalones habló con Ciudad.com de su trabajo, su pareja junto a Luz Barrantes desde hace 16 años, y sus experiencias por el mundo. ¡A ver, a ver!

Iván de Pineda, mano a mano con Ciudad.com: mirá el video

Iván de Pineda (38) es uno de los conductores más envidiados de la televisión argentina. Con su Resto del Mundo (domingos al término de Periodismo Para Todos, por El Trece) viaja por todos lados, aprende, disfruta y ¡trabaja arduamente!

Además, el modelo es el hombre a vencer en Los 8 Escalones (sábados a las 20.30 por El Trece), donde demuestra que no sólo es una cara bonita y la voz de Bien Ubicados, por Los 40 Principales (lunes a viernes de 7 a 10).

Iván visitó la redacción de Ciudad.com y se prestó a un divertido Periscope en vivo, con preguntas de los usuarios.

"No hay planes de boda con Luz (están de novios hace 16 años). El compromiso ya está asumido y tomado. Cada una de las decisiones que se toman son importantes para cada uno. Está buenísimo. Yo me tomo las cosas con responsabilidad. Hemos generado un tipo de relación bastante especial que quizás muchos no entienden, pero bueno. Cuando uno ha basado la relación en la distancia, las cosas no son iguales".

-¿Cómo estás en Los 8 Escalones con Guido Kazcka y Juan Di Natale?

-Me siento muy bien, aprendemos, pensamos y está bueno. En este caso, vengo de grabarlo y después de la mañana me voy a hacer Resto del Mundo.

-Estás muy elegante como siempre: ¿cuáles son tus básicos?

-Ahora llevo traje por el programa. La particularidad es que no uso cinturón casi nunca; y con los trajes, nunca. Y todos los sacos son con dos botones, un bolsillito a la derecha y los dos cortes atrás. Para mi vida normal me visto muy tranquilo, camisa, jean, zapatillas. Me gusta estar cómodo.

-Se te nota súper simpático y extrovertido, ¿sos así siempre?

-Me gusta tener buena onda con todo el mundo, ya sean hombres o mujeres. La buena onda es lo más importante, me ponés frente una columna y le hablo.

-¡Se nota! Otra cosa que noto es que a pesar de ser muy flaco te gusta mucho la gastronomía...

-Creo que la comida es uno de los placeres de la vida, une mucho con los amigos, familia. Yo como mucho y en los viajes pruebo comidas de todos lados. Creo que en Argentina debe ser uno de los lugares con más oferta gastronómica del mundo. Se encuentra todo tipo de comida. No estoy nunca en casa así que no puedo cocinar. Y otra cosa que me pasa es que como me voy mucho de viaje, las veces que intenté decir "hago una buena compra", cuando llego ya tengo todo podrido.

-¿Seguís viviendo con tu mamá?

-¡No! Ja, ja. Ya no vivo más con mi mamá desde hace un tiempo. Pero fue muy importante para mí poder volver a mi casa. Empecé a trabajar de muy chico, a los 17, y me perdí toda una etapa de la vida, esa que ocurre cuando salís del colegio, empezás a independizarte. Me pasó que de un día para el otro estaba afuera y cuando volví a vivir a Buenos Aires preferí ir a lo de mi madre, a tener esas charlas que me perdí durante años. Ella estaba también feliz de recibirme. Fue un lindo reencuentro con Buenos Aires y con mi vida familiar que tuve que posponer.

-¿Hay proyecto de casamiento con Luz Barrantes (37), tu novia desde hace 16 años?

-No hay planes de boda. El compromiso ya está asumido y tomado. Cada una de las decisiones que se toman son importantes para cada uno. Está buenísimo. Yo me tomo las cosas con responsabilidad. Hemos generado un tipo de relación bastante especial que quizás muchos no entienden, pero bueno... Cuando uno ha basado la relación en la distancia, las cosas no son iguales.

-¿Te gustaría ser papá pronto?

-Me gustaría ser papá, por supuesto. Por ahora soy padrino, tengo una ahijada, está buenísimo y creo que te da un entrenamiento.

"¿Mis defectos? Soy inquieto, a veces por demás, hiperquinético, impaciente y dicen que la paciencia es la madre de todas las virtudes. Soy muy ordenado, a veces no es tan bueno".

-¿Cómo se maneja en la pareja cuando vos viajás por trabajo, suele acompañarte Luz?

-Comúnmente Luz se queda en Buenos Aires. Yo voy a trabajar, voy con un equipo y mis compañeros no llevan a sus mujeres. Me ha acompañado a algunos viajes, donde se puede sentir cómoda mientras yo trabajo. También para mí es importante no tener que preocuparme si está bien o si tuvo algún problema. Eso me sacaría del foco que es mi trabajo en ese momento. Es muy importante para mí prestarle atención a las entrevistas y si viene Luchi estaría pensando "¿está bien? ¿Necesita algo? ¿Habrá llegado bien?".

-Te vemos casi perfecto: lindo, elegante, copado. ¿Cuáles son tus defectos?

-Soy inquieto, a veces por demás, hiperquinético, impaciente y dicen que la paciencia es la madre de todas las virtudes. Soy muy ordenado, a veces no es tan bueno.

-Por último, ¿qué ciudad del mundo elegís para vivir?

-He elegido vivir en Buenos Aires. Vine a vivir acá cuando era chico porque vivíamos en España. También viví en Estados Unidos, Francia, viajé por muchos lugares e iba a ciudades en las que me quedaba largos períodos de tiempo como Milán, Tokio, Los Ángeles, Berlín, Munich. Me quedo con Buenos Aires a full. Tiene una conjunción de cosas: una estructura urbana simple para recorrerla, edificios muy lindos, lugares verdes maravillosos, mucha oferta, te ofrece de todo. Siempre hay un kiosco abierto, estos 24 horas con almacén. Me encanta Buenos Aires y creo que está dentro de las 10 ciudades más lindas del mundo.