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Un desempleado por la cuarentena hace cola toda la noche para comprar maples y ganar 240 pesos: "Les explico a mis hijos que es un sacrificio"

Alberto contó en Telenoche cómo debió rebuscárselas en pleno aislamiento obligatorio para poder alimentar su familia. Su crudo relato. 

Telenoche mostró el caso de un hombre desempleado que vende huevos para ganar 200 pesos: "Es un ejemplo para mis hijos"

Además de los casos de contagiados por coronavirus, foco central que se viene tratando desde hace varias semanas en los noticieros, en Telenoche dieron a conocer el testimonio de una persona que sufre la crisis de la cuarentena.

Se trata de Alberto, un hombre (entre una larga lista de personas) que va a Mataderos para comprar maples de huevo a bajo costo y poder revenderlos, teniendo en cuenta que es un producto que subió mucho su valor en el último tiempo.

“Lo tengo que revender para ganarme unos pesos. No estoy trabajando, antes trabajaba en mensajería y me las rebusco como puedo en la cuarentena. Hace más o menos un mes que hago esto”, contó el entrevistado en el programa de eltrece.

"Tengo que revender los huevos para ganarme unos pesos. No estoy trabajando, antes trabajaba en mensajería y me las rebusco como puedo en la cuarentena".

“Compro el maple a 200 y lo vendo a 240, me gano 40 pesos y solo puedo comprar 6 maples”, agregó, dejando en claro que el negocio le deja un total de 240 pesos en ganancia.

Luego, Alberto continuo con su relato; “Yo vivo en Parque Chacabuco y los vendo en mi casa. Nosotros somos 5. Tengo 4 hijos y tengo que pagar cosas, esto lo gano para comer y voy juntando para comprar cosas”.

"A mis hijos les digo que hay que trabajar. Esto no es bueno pero les explico sobre el sacrificio y que el día a día me lo gano yo para comer, para comprar leche, yogurt y cosas para ellos".

“Vengo casi todos los días. Hay días que no puedo venir porque es cansador, pero la misma necesidad te hace venir acá. Es un sacrificio lo que hago, yo duermo acá. Vengo a las 5 de la tarde y me voy al otro día. A mis hijos les digo que hay que trabajar. Esto no es bueno, pero les explico sobre el sacrificio y que el día a día me lo gano yo para comer, para comprar leche, yogurt y cosas para ellos”, cerró, a corazón abierto.