¡Cuestionario Sexy de Ciudad.com! Joe Fernández: "Lo que más me han elogiado es el tamaño y… el sexo oral”

El músico y astrólogo fue a fondo. La fantasía que lo convirtió en Spider-Man, el talento por el que se ha ganado el agradecimiento de ellas y qué famosa ex le dejó los mejores recuerdos hot.

Si existiera una escuela para que el educando (el hombre promedio, bah) pueda encontrar sabiduría casi profesional en las artes amorosas-eróticas, Joe Férnández (39) sería, seguro, uno de sus catedráticos.

Porque a diferencia de Alessandra Rampolla o del doctor Kusnetzoff, el músico, columnista de Revista H y Gente Sexy (el programa de Clemente Cancela en FM Rock & Pop), astrólogo y autor de los libros Como conseguir chicas y Horóscopo 2015, se ganó sus laureles como un autodidacta del sexo. A pura prueba y error, convertido en su propio hámster de laboratorio. Como el inventor que termina inmolándose en pos de su descubrimiento. ¿Cuál es el suyo?  Experimentar con su propia sexualidad para después contarla. Y educar al soberano.

En el Cuestionario Sexy de Ciudad.com, Joe hizo gala de sus enseñanzas, entregó algunas vivencias jugosas  y no se saltó ningún ítem: el fetiche que lo convirtió en Spider-Man, su encanto por el famoso “chas-chas” y cuál de las famosas qué conquistó le dejó buenos recuerdos de alcoba. Además, un recorrido caliente por los pros de cada mujer signo por signo en el sexo, el polémico punto G masculino y la gran razón de por qué sus amigos lo llaman “Mister Happy”. 

1) ¿Cómo fue tu primer beso? ¿Cómo fue tu primera relación sexual?

-El beso fue en séptimo grado. Yo iba a un colegio de curas en Belgrano, todo de varones, y salíamos con las chicas de un colegio de monjas.Estaban las Esclavas del Sagrada Corazón de Jesús que eran más chapadas a la antigua y las del Misericordia que eran más atorrantas. Mis hermanas iban "al Esclavas", donde todas las chicas estaban un toque mejor, así que en ese tiempo les comía todas sus amigas, por eso me odian desde chiquito. Los curas y las monjas organizaban unos encuentros entre los colegios porque, teóricamente, querían que nos juntaramos a rezar, pero la verdad es que servían para que terminar chapándonos entre todos. El primer beso fue con Viviana del Misericordia, que era más alta que yo, y gracias a eso me quedó el trauma de no parar de crecer. ¡Hoy mido 1.95 mts! 

"La primera vez fue linda y divertida. Fuimos a un telo y tuvimos que esperar un buen rato, un papelón. Un consejo que apliqué en ese momento y que me sirvió para toda mi vida fue que hasta que la mina no acaba no se me ocurre terminar. Siempre hay que estar 1 a 0 a favor de ella. Una vez que pasa eso jugás más tranquilo, podés hacer una rabona, meter un taquito".

La primera vez fue linda y divertida, con una novia que se llamaba Soledad y con la que estuve 6 años de novio. Fue el debut de los dos con los contratiempos de toda primera vez. Fuimos a un telo y tuvimos que esperar un buen rato, un papelón. Teníamos 17 o 18 años y cuando se habilitó la primera habitación nos dieron una que tenía un colchón de agua. Hasta que le agarramos el ritmo al colchón ya había pasado media hora y nos sentíamos como que estábamos en el Parque de la Costa. Un consejo que apliqué en ese momento, que me sirvió para toda mi vida y que lo cumplo hasta el día de hoy, fue que hasta que la mina no llega al orgasmo, no acaba, no se me ocurre terminar, aunque esté muerto. Siempre hay que estar 1 a 0 a favor de ella. Una vez que pasa eso jugás más tranquilo, podés hacer una rabona, meter un taquito.

2) ¿Qué fantasías pudiste cumplir y cuáles te faltan?

"Llegué a disfrazarme de Spider-Man por una fantasía. La chica era fanática de El Hombre Araña y armamos una historia donde llegaba a rescatarla, todo muy guionado de antemano. Una locura".

-He sido muy creativo y pude cumplir varias. Desde hacer un trío hasta hacer el amor en un avión. El trío fue con dos chicas que me gustaban mucho y lo viví como una experiencia, como parte de la curiosidad en la sexualidad, de ver qué me nutre y qué me divierte hacer. En Brasil estuve con una chica negra y con una rubia, y fue el sueño del pibe. Fue como para ponerle un tilde a ese casillero.También lo hice el baño de un avión y fue complicado por mi estatura y porque peso 95 kg, pero como ella era chiquita nos arreglamos. Después tuve toda una época de los disfraces. A ella le pedí que se vista de enfermerita y yo llegué a disfrazarme de vikingo y de Spider-Man. Salí a buscar un disfraz de El Hombre Araña un martes a la tarde y me acuerdo que la vendedora me miró raro cuando me preguntó si lo quería para el sábado y le tuve que decir que era para ese momento. Habrá pensado "cuando lo devuelva tenemos que mandar a lavarlo" (risas). Esta chica era fanática de Spider-man y armamos una historia donde llegaba a rescatarla, todo muy guionado de antemano. Una locura. El traje estaba bueno porque me quedaba slim fit y me hacía un efecto todo trabado, tremendo. De las fantasías que me quedan me gustaría hacerlo en el mar. Tuve jacuzzi, ducha, bañadera, en un río, pero en el mar no. Me gusta esa cosa salvaje, aunque el agua fría del mar no sé si es lo mejor para "el amigo". 

"Me encanta el chirlo y soy de darlo más con la mano abierta. Soy "chirlero". Obviamente me doy cuenta cuando a ella le calienta la situación. Soy de darlo en el coito mismo y siempre viene con una frase de arenga".

3) ¿Te interesan los juguetes sexuales? ¿Consumís pornografía o literatura erótica?

-No soy el tipo de hombre neanderthal que dice rotundo "¡no, al juguete!". Es un complemento, el terror de los hombres es verlo como una competencia. Nosotros somos la parte humana, la que da contención, el mimo, el chirlo, la palabra sutil y caliente en la oreja. Estoy totalmente a favor y hay que verlos como los preservativos con tachas, vendar los ojos, aceite para masajes tibio... Desde 50 sombras de Grey se abrió mucho el panorama del miedo al juguete y lo celebro. El latiguito, el otro que tiene plumas o un chirlo, están buenos en una relación. Me encanta el chirlo y soy de darlo más con la mano abierta. Soy "chirlero" (risas). Obviamente me doy cuenta cuando a ella le calienta la situación. Soy de darlo en el coito mismo y siempre viene con una frase de arenga. Como un Caruso Lombardi que te dice ahí "vamos, vamos, vamos", o "vamos que salimos". Literatura erótica, no. Me regalaron los tres tomos de 50 sombras de Grey y fui directo a la librería a cambiarlos sin abrirlos. Sí me copa consumir porno vía internet. Me divierte mucho Youporn o Poringa y lo mejor es el porno amateur. Si me dan a elegir prefiero un video de sexo oral en una estación de servicio de Parque Avellaneda, a la mejor porno producida en California. Me da morbo esa cosa sórdida. Es más, tengo mi grupo de WhatsApp donde soy un gran proveedor de videos.

"Me ofrecieron ir a una isla, tipo Punta Cana y me quedé como '¿y a cuento de qué?'. 'Tomalo como unas vacaciones donde nos vamos a distender', me dijo la señora, a la que no conocía. Me bajé porque era chico, tendría 27 años y ella era una señora de 50. Creo que años más tarde hubiera agarrado. Fisicamente no estaba mal, pero yo no me veía en ese 'plan de gato'".

4) ¿Pagaste por tener relaciones sexuales? ¿Te ofrecieron dinero a cambio de sexo?

-Sí, por supuesto que pagué, sería muy hipócrita de mi parte. Quedaría mucho mejor, más políticamente correcto decir que no, pero sí he abonado, he pagado despedidas de soltero, he ido a casa de citas con amigos. Me parece que es una práctica que ha caído en desuso, pero en su momento siempre fue una diversión, como ir al casino un par de veces. Tampoco me volvía loco. A mí me pasó de que me ofrecieron ir a una isla, tipo Punta Cana. Me quedé como "¿y a cuento de qué?". "Tomalo como unas vacaciones donde nos vamos a distender", me dijo. Yo no la conocía a la señora, pero me decía que íbamos a viajar, salir un rato, que nos íbamos a conocer y que teníamos todo un cuarto de vinos para nosotros, comida. Me bajé porque era chico, tendría 27 años y ella era una señora de 50. Creo que años más tarde hubiera agarrado. Fisicamente no estaba mal, pero yo no me veía en ese "plan de gato".  No agarré viaje porque soy un hombre cazador, no me gusta que vengan a darme de comer en la boca.

"Se me hizo una fama de infiel y mujeriego un poco sin sostén. Salí con muchas mujeres, muchas de ellas conocidas, pero por ejemplo con Flavia Palmiero, Rosario Ortega y Magalí Moro estuve 2 años con cada una. Me puse en pareja y durante 10 años no paré de salir en revistas. Si me apurás salió con más minas Amigacho que yo".

5) ¿Has sido infiel? ¿Te han sido infiel?

-Sí, fui infiel y, por suerte, nunca me tocó enterarme de que lo hayan sido conmigo. El hombre es más tarado porque lo hace para contárselo a sus amigos, mientras que la mujer lo hace y se lo guarda para ella, son muy inteligentes para eso. Siempre que caí fue por contarlo y es un garrón. Era bastante infiel de chico, porque uno no mide consecuencias y no se da cuenta de que puede herir a gente. Hasta los 30 uno es un atorrante. Se me hizo una fama de infiel y mujeriego, un poco sin sostén. Salí con muchas mujeres, muchas de ellas conocidas, pero por ejemplo con Flavia Palmiero salí 2 años, con Rosario Ortega también 2 años, con Magalí Moro también varios años. No es que me las curtía un fin de semana en Carlos Paz y después me borraba. Me puse en pareja y durante 10 años no paré de salir en revistas. Parecía eso porque iba cambiando la protagonista. Quedé como un mujeriego empedernido, pero si sumás los años fueron 3 parejas en 6 años. Si me apurás, salió con más minas Amigacho que yo. Me pasa de mucha gente que me conoce que dice "uh, este es bravísimo", y eso es porque también alimenté ese personaje. Ahora estoy en pareja desde hace 5 años con Camila, pero eso ya quedó instalado. En realidad prefiero ir a comer y a tomar algo a un bar que estar a las 10 de la mañana en un after bailando arriba de un parlante.

6) ¿Qué ex, de estas mujeres hermosas y famosas que salieron con vos, te dejó los mejores recuerdos en la intimidad?

-Flavia me hace conch… cada vez que habla de mí, así que ella no. Rosarito era muy chica. Podemos decir que Magalí Moro fue una escorpiana que dejó huella. Hace muchos años que no la veo, pero el tiempo aliviana los recuerdos no tan buenos y hace que uno se acuerde de lo lindo. Con ella sexualmente teníamos una conexión muy fuerte.

"¿La ex que mejor recuerdo me dejó? Flavia me hace conch… cada vez que habla de mí, así que ella no. Rosarito era muy chica. Podemos decir que Magalí Moro fue una escorpiana que dejó huella, teníamos una conexión muy fuerte".

7) ¿Cuál es tu ropa de batalla y cuál te encanta en ella?

-Para todos los hombres que van a leer esta nota, un consejo: la única que va es un bóxer negro y punto. El bóxer blanco se lo puede poner Christian Sancho, no hinchemos los huevos con el bóxer de color, el cuadrillé, o el que tiene líneas violetas y verde manzana. Para el hombre heterosexual bóxer negro y a meter la panza, nada más. En la mujer me encanta la ropa interior negra, linda y sexy. Los portaligas me vuelven loco, ¡lo digo y me caliento! Con una chica en bombachita de algodón blanco salgo corriendo de acá a Villa Tessei. Tengo los dos extremos. O la guerrera o la ternura.

"Nunca llegué a la profundidad del punto G. Nunca fue algo de 'che, fijate el quinto piso, segundo patio, al fondo'. Un 'timbre, planta baja' no está mal, en eso coincido con los franceses: me gusta el queso, el vino tinto y la primera falange del dedo meñique".

8) ¿Has ahondado en el punto G masculino?

-Nunca lo he disfrutado al máximo, no ha sido una colonoscopia muy profunda. Tampoco sé si el punto G está ahí, para mí fue un invento de algún vivo que dijo "vamos a joder con esto". Es una zona con la que el hombre no debería tener tanto prejuicio y dejar que jueguen un poco. Si a uno le gusta jugar con todos los orificios femeninos, despacito y con cierta precaución, un "toque de timbre" no pasa nada. El beso negro me parece una práctica espectacular. Explorar la sexualidad me parece bien, con los cuidado lógicos. Nunca llegué a la profundidad del punto G. Nunca fue algo de "che, fijate el quinto piso, segundo patio, al fondo". Un "timbre, planta baja" no está mal, en eso coincido con los franceses: me gusta el queso, el vino tinto y la primera falange del dedo meñique (risas).

9) Sos astrólogo, ¿cómo son las mujeres en el sexo, según cada signo?

-Hago un recorrido por los 12 signos. Para un touch and go descontrolado en un ascensor, una ariana. Para sexo tántrico con cera de vela caliente en el cuerpo, masajes con aceite y una copa de vino, lo mejor es una taurina. Las geminianas son geniales para el dirty talking, la charla chancha las vuelve locas. Para hacer el amor, armar una familia y tener hijitos son ideales las cancerianas. Para ser casi un esclavo sexual de una mina, con ella diciéndote todo lo que tenés que hacer, una leonina. Una mujer ordenada para hacer el amor, metódica, que te dice "andá por acá, por allá, 6 minutitos por este lado, da la vuelta" como si fuera un partido de ajedrez es una virginiana. Las librianas disfrutan de una relación amorosa donde se hace el amor, más que cog... La relación más intensa, apasionada, sucia, turbia, profunda y pornográfica de tu vida, nadie mejor que una escorpiana. Para las aventuras, hacer el amor en el mar, la fantasía que tengo pendiente, o para hacer el amor en un avión de ida y sin vuelta, una sagitariana. Para hacer el amor intelectualmente, esas que te calientan desde desde lo cerebral, una capricorniana. Una acuariana es perfecta para hacer el amor con locura, creatividad, con una mina súper excéntrica, a la que le podés decir "por qué no te disfrazás de guitarra y empezás a gritar en arameo antiguo" y te va a decir "buenísimo", en lugar de decirte que estás loco. Y para vivir una relación plena, intensa, amorosa, donde te sentís inmerso en un mar profundo de emociones, una pisciana. Si me tengo que quedar con una me quedo con libra, porque al estar regido por Venus, es muy sensorial y toda la parte lúdica está muy presente. Es linda, atenta, está pendiente del otro y casualmente libra tiene este equilibrio interesante.

"He recibido muchos elogios por el tamaño de mi pene. Una buena dotación te hace jugar más canchero, ves que la otra persona se sorprende y ahí uno sabe que tiene que rendir porque el equipo está bien plantado. No en vano varios amigos me llaman 'Mister Happy'".

10) ¿Qué es lo que más te han elogiado en lo sexual?

-Lo voy a decir humildemente, y puede salir gente a dar fe, porque no es algo incomprobable, y es que he recibido muchos elogios por el tamaño. El tamaño no es mérito mío, es de mis viejos. Una buena dotación te hace jugar más canchero, ves que la otra persona se sorprende y ahí uno sabe que tiene que rendir porque el equipo está bien plantado. Recibí muchos elogios por eso. No en vano varios amigos me llaman "Mister Happy". Considero que el tamaño es importantísimo para una mujer, no le creo a los que dicen que no importa. Importa incluso desde lo visual ese impacto. A un hombre eso le da seguridad y a una mujer le gusta más un tipo que está bien dotado. Si a nosotros nos gusta la mujer que tiene más cola o más gomas, que una que no tiene tanto, para ellas es lo mismo. Otra cosa que me han elogiado es el sexo oral, soy un enamorado de practicarle sexo oral a la mujer. Todo lo que uno hace con pasión, se nota. Dejo todo en la cancha. Lo disfruto mucho. Hay mucha gente que lo hace como un trámite, como "tuviste tu turno y ahora me toca a mí". He sido fuertemente aplaudido por labios y no por palmas. El hombre que no le practica sexo oral a una mujer no merece ser llamado hombre. Yo me tiro de cabeza como unas papas fritas a la provenzal. La mina es muy agradecida cuando hacés eso, uno tiene que ir con todo y todo lo que viene después es ganancia.