Anna Chiara, la hija de Andrea del Boca, contra su padre: "¿No te acordás cuando dormías desnudo al lado mío?"

La joven envió un video muy fuerte a Jorge Rial, en el que realiza distintas acusaciones sobre Ricardo Biasotti, a quien no ve hace 9 años.

Fuerte testimonio de Anna Chiara contra su padre, Ricardo Biasotti, en Intrusos

Semanas atrás, Anna Chiara del Boca (18), hija de Andrea del Boca (53) y Ricardo Biasotti (59), decidió romper el silencio en una entrevista con Caras, en la que explicó por qué no ve a su padre desde hace nueve años.

“Hay distintos tipos de abuso, está el físico, el mental, el verbal, el sexual o el psicológico. Cuando estaba con él no me sentía respetada, no me sentía en mi casa, no me sentía querida”, aseguró la joven. Biasotti, por su parte, se defendió: “ Es obvio que es un lanzamiento marketinero y, para que llame la atención, había que agregarle un condimento. Qué mejor en esta época que vivimos que algo así y en contra del padre”.

El lunes, Jorge Rial invitó a Andrea al piso de Intrusos y puso al aire un video con el testimonio de Anna Chiara mirando a cámara y respondiéndole a su padre. Además de manifestar graves acusaciones, salió al cruce de la defensa que hizo Amalia Granata de Biasotti. Su duro descargo:

“Hablo porque es mi derecho y porque se mintió mucho con cosas delicadas. El miercoles 30 de enero salió Caras y fue muy tibia. Acá estoy en mi casa, tranquila, sola, no paseándome por todos los canales de televisión ni ensayando para el Bailando. Estoy acá, estudiando, porque después se dice que quiero prensa.

Dice mucho de lo cobarde que sos. Hablo de mi caso porque es mío, solo mío. Se quiere sacar el foco de lo más importante, que un juez penal impidió que me vieras a pedido mío. ¡Un juez penal impidió que me vieras! ¿O no te acordás cuando dormías desnudo al lado mío? ¿Cuando dormías vos y tu novia desnudos en la misma habitación que yo? Porque vi todo. Porque ni taparte sabías, porque ni para eso servís.

Cuando me sacabas el celular porque era la única manera de comunicarme con mamá. Nunca te privaste de llamarla puta. Cuando me dejabas encerrada en el auto sabiendo muy bien que no tenía la fuerza suficiente para sacarme el cinturón de seguridad. Cuando nos empujaste frente al vidrio de puerta de casa.

"¡Un juez penal impidió que me vieras! ¿O no te acordás cuando dormías desnudo al lado mío? ¿Cuando dormías vos y tu novia desnudos en la misma habitación que yo? Porque vi todo. Porque ni taparte sabías"

¿En serio no te acordás? Porque yo sí. Creo que vos también y por eso no das la cara. Porque no tenés. En vez, mandás a voceras, que debés financiar para que salgan a defenderte. Porque no hay otra explicación para defender a un poco humano como vos.

Seguro que no sabías que yo veía las bolsas llenas de guita en la mesa de tu departamento. Ahora sí lo sabés.

Decile a tu amiga Amalia que no hable más de lo que no sabe, que no mienta, que en vez puede invertir su tiempo en educarse sobre los derechos de la mujer.

No te odio, es una pérdida de mi tiempo odiarte. Lo único que siento por vos es vergüenza. Porque vos, perverso y siniestro como muchos otros, das vergüenza.

Nadie me lava el cerebro, hoy es mi testimonio y mañana será el de otra porque lamentablemente la fila no termina acá.

No lo subestimen más porque no nos callamos más”.