Es cierto: "del amor al odio hay sólo un paso"

Según un nuevo estudio científico pasar del amor al odio es muy fácil, como asegura el dicho popular.
De acuerdo a una serie de estudios neurológicos, realizados en España durante la última década, hay zonas del cerebro que se activan tanto si la persona experimenta sentimientos de amor como de odio.

La zona cerebral denominada ínsula, relacionada con las emociones primarias, permanece activa al amar y también al odiar, según explicó la profesora de Psicobiología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Pilar Casado.

Otra frase bastante conocida también alcanzó el aval científico: "el amor es ciego". Hay determinadas zonas del cerebro que se desactivan cuando una persona demuestra su cariño a otra y son las que están relacionadas con aquellas áreas donde se producen los juicios sociales y morales y el razonamiento.

Las investigaciones se realizaron mediante técnicas de neuroimagen que escanean el cerebro, lo que indican en qué zonas se está dando actividad y en cuáles no y "nos explican cuándo pasan cosas en nuestro cerebro", detalló Casado.

En conclusión: podemos amar y odiar en un cerrar y abrir de ojos, podemos asegurar que el amor es ciego pero queda descartado que "el corazón tiene razones que la razón no entiende".