Cuando se toca este tema en alguna reunión o foro generalmente se establece una polémica. ¿Por qué? Posiblemente porque no es un asunto fácil y en cada opinión se pondrán en juego nuestros propios límites, creencias, crianzas y /o experiencias. ¿Es necesario lacrar una etiqueta sobre cada uno de nosotros? Encerrarnos o encasillarnos como esto o aquello ¿ayuda a definirnos o nos hace sentir más seguros?
Hecha esta pregunta, la respuesta posiblemente sea un NO, no es necesario. Sin embargo, algunas personas sí necesitan definirse en algún momento de su vida cuando comienzan a dudar de su heterosexualidad, o se sienten confundidos en cuanto a sus elecciones sexuales.
"Después de una larga relación con un chico empecé a salir con chicas. No me creía bisexual sino que pensaba que me había enamorado de un único hombre, pero que lo mío eran las mujeres. Pero había algo que no me cerraba confiesa Gustavo, de 26 años-, decidí empezar terapia, me sentía súper perdido. Pasó el tiempo y volví a enamorarme de otro hombre, ahí ya no tuve dudas y de a poco lo fui aceptando. Yo sí necesité definirme más que etiquetarme, pero eso es algo muy personal."
Otro es el caso de Laura, quien estuvo de novia con un chico durante cuatro años y tras separarse se enamoró de Silvina, su actual pareja. Para ella no es un tema la necesidad de limitarse a alguno de los dos sexos sino todo lo contrario, "elijo a las personas y no al género", dice relajada.
Lo cierto es que durante mucho tiempo para la sociedad, las personas bisexuales fueron un sector de la población algo invisible, no reconocidas a quienes para colocarlas bajo algún rótulo, se las insertó dentro de la homosexualidad.
"Desde hace muy poco, se logró entender que es una opción más en cuanto a preferencias sexuales -explica la sexóloga Paulina Millán, coordinadora del Instituto Mexicano de Sexología-. Vivimos en un mundo de dualidades en el que es más fácil definir los extremos y cuesta entender que existe la posibilidad de un punto medio".
Millán opina que la definición de bisexualidad ayuda a resolver problemas de identidad a muchos que se encuentran a mitad de camino entre la preferencia homo o heterosexual. Muchas personas sienten que necesitan precisarse porque les causa culpa sentir atracción hacia los dos sexos.
También aclara que el ser bisexual no implica salir simultáneamente con personas de ambos sexos. Otro mito que se da de baja. "Es tan posible tener una relación estable siendo bisexual como hétero u homo", concluye.
Todo indica que hay una tendencia mundial a aceptar la diversidad en su amplio sentido, y lo sexual parece no ser la excepción. Mientras que no cause conflicto, cada cual será libre de elegir lo que prefiera, siempre y cuando no lastime a terceros. Aceptarse y aceptar, esa es la cuestión.
Fuente consultada: saludymedicinas.com.mx