¿Los colimbas se divierten?

Los israelíes están furiosos por las estrellas que evaden el servicio militar: la novia de Leo Di Caprio y un ídolo futbolístico del Chelsea están entre los más célebres desertores.

Durante décadas, los héroes israelíes eran sus soldados y pioneros que peleaban por construir y proteger el Estado, pero ahora sus íconos culturales son modelos y cantantes que, en muchos casos, evaden el servicio militar.

La nueva tendencia quedó demostrada gráficamente la semana pasada cuando salió a la luz que cinco de los ocho participantes en "Nace una estrella", un concurso de talentos, no había servido en el ejército.

En Israel, el servicio militar para los hombres y las mujeres es obligatorio, pero cada vez son más los jóvenes que optan por evadirlo argumentando ser religiosos o sufrir de enfermedades mentales. Cifras recientes revelaron que el 43% de las mujeres y el 25% de los hombres no cumplen con su servicio militar, que dura tres años en el caso de los varones y dos años en el caso de las mujeres.

Algunas de las mayores celebridades de Israel nunca se desempeñaron en las fuerzas, como la modelo Bar Rafaeli, novia de Leonardo DiCaprio, y Avi Geffen, una estrella pop. A principios de este año, el futbolista israelí del Chelsea Ben Sahar fue eximido del servicio nacional para dedicarse a su carrera profesional.

La nueva tendencia generó un coro de desaprobación de parte de los líderes israelíes, quienes consideran al ejército como la esencia de la sociedad israelí. Ehud Barak, el ministro de Defensa y ex primer ministro, dijo la semana pasada que su intención era la de poner fin a la evasión del servicio militar. "Tomaré las medidas necesarias para reducir este fenómeno. Como sociedad, no debemos convertir a estos desertores en héroes", dijo.

La fuerza militar de Israel se basa en la teoría de que puede reaccionar ante cualquier amenaza movilizando a todo un país. Los soldados masculinos siguen cumpliendo con una obligación de reserva anual hasta que tienen 45 años.

Barak, al igual que muchos políticos israelíes, sirvió en el ejército toda su vida, hasta convertirse en jefe del estado mayor antes de ingresar en la política. "Cuando va al combate, un soldado no tendría que sentir que una parte de nuestra sociedad lo considera un estúpido. Un soldado no puede arremeter con toda su fuerza si siente que el frente interno no lo apoya sin miramientos. Una sociedad que vive bajo una amenaza existencial sólo sobrevivirá si es capaz de respetar a quienes la defienden", dijo.

Dos secciones importantes de la sociedad israelí están eximidas del servicio militar –los israelíes árabes y los judíos ultra-ortodoxos-. Los judíos ultra-ortodoxos están exentos porque su profesión es el estudio de la Torah. El viernes, un pequeño grupo de manifestantes marchó en Tel Aviv reclamando nuevas leyes que dificulten aún más la evasión del servicio militar.

Miri Brown, miembro del Foro de Padres para una Distribución Equitativa de la Carga Militar, dijo que era vital que todos los israelíes hicieran algún tipo de servicio obligatorio. "No queremos dos sociedades. Queremos que la gente comparta la carga, ya sea militarmente o a través de un servicio civil. Todos estamos en la misma sociedad y es necesario que haya iguales derechos y obligaciones", dijo Ynet, un sitio israelí de noticias online.

Entre los manifestantes estaba el actor Shlomo Vishinski, cuyo hijo fue asesinado el año pasado en el Líbano mientras estaba cumpliendo el servicio militar. "El país hace alarde de algo que no tiene, al decir que el servicio militar es obligatorio", dijo. "Los que no pueden aceptar órdenes tampoco son responsables como para conducir un auto. Eso también implica responsabilidad. A quienes no se enlistan se les debería retirar la licencia de conducir".

Al mismo tiempo, en la calle Sheinkin de Tel Aviv, miles de jóvenes israelíes estaban de compras y bebían café en el sitio más de moda de la ciudad. En el lapso de dos horas, sólo pasaron dos soldados de uniforme, ambas mujeres, una novedad para Israel, donde los soldados que regresaban a sus casas para pasar el fin de semana eran un paisaje habitual.

A pesar de lo que dijo Barak, no había muchos jóvenes que quisieran evadir el servicio militar, aunque sólo unos pocos estaban interesados en sumarse a las unidades de combate.
Amit Ben Israel, 15, dijo que quería servir en el sector de tecnología de la información o de inteligencia del ejército. "Todo el mundo tiene derecho a tener su propia opinión, pero quiero hacer mi servicio militar porque eso implica servir a mi país. Otros me protegieron hasta ahora y yo quiero hacer lo mismo cuando tenga 18", dijo.

Ilit, 23, dijo que acababa de terminar su servicio en el cuerpo de inteligencia y que había sentido que el servicio militar era un componente esencial del ser israelí. "Una de mis amigas no cumplió con el servicio militar porque no le veía sentido. A mí me molesta que tantas celebridades no sirvan en el ejército, porque los chicos las miran y las emulan", dijo.

Roi Adar, 27, también del cuerpo de inteligencia, dijo que la excepción de Ben Sahar del servicio militar era aceptable, pero que sentía que otros famosos eran una desgracia para su país.