¡Rompé Pepe!

Luego de la vorágine del vivo del programa AM, el conejo posó como dandy y no se calló nada: la noche, las chicas de la TV, el muñeco de Gran Hermano, sus ídolos y mucho más. Bienvenidos al universo del conejo...
Todo es rápidez, los tiempos televisivos hacen que AM sea un producto "a mil". Pepe Pompín se inserta en este ritmo aunque parece no respetarlo: él está tranquilo, relajado. Con jugo en un vaso de whisky, habanos de chocolate y una revista subida de tono, el conejo-panelista practica para cuando sea más grande y de paso disfruta del pos-programa: "Qué buenas minas", dice de las chicas de tapa. Se nota a la legua que es un profesional y no le molesta el pedido de entrevista. (Ver video)

En el 2001 debutó televisivamente con Desayuno, de Víctor Hugo Morales, y desde ese momento no paró: es panelista estrella de cada programa al que concurre y ya pide pista para un programa propio. El muñeco genera ternura y gracia a la vez; ingenuidad y doble sentido, es un nene de 8 años pero bastante zarpado para su edad, que se pelea con técnicos y elenco a la par de cualquiera.

Abandonamos el estudio más convencidos que nunca de que Pepe Pompín es más vivo que unos cuántos... si hasta su padre, José Luis Telecher, lo cuida como a un niño. (¿Qué?, ¿Acaso no lo es?)

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