Días atrás, Sofía Gonet hizo una publicación a través de su cuenta de TikTok que tomó a todos sus seguidores desprevenidos. La influencer, más conocida en redes sociales como La Reini, subió un video que decía: “Ser pisciana es tipo”.
En el video se la veía sentada en su cama en pijama, rota en llanto. “Estoy con un ataque de llanto”, admitió Sofía mientras se filmaba a ella misma. Luego, explicó el insólito motivo.
Para explicar el motivo de su llanto, La Reini mostró a sus dos mascotas, una acostada a cada lado en su casa. “Los amo mucho”, reconoció con la voz entrecortada, y repitió: “¡Ay, los amo!“.
LA MILLONARIA INVERSIÓN EN LA QUE SE EMBARCÓ SOFÍA GONET
Semanas atrás, Sofía Gonet compartió en redes una particular reflexión sobre su presente, contó que decidió modificar por completo sus hábitos financieros y dejar de lado los gastos impulsivos y reconoció que hasta hace poco no imaginaba que iba a adoptar una postura tan responsable con su dinero.
“¿En qué momento me convertí en una mujer adulta y responsable? Yo creí que este momento jamás llegaría, pero llegó; o sea, soy una mujer responsable que trabaja y que invierte”, expresó al comienzo del video de TikTok donde hizo un repaso por sus hábitos de consumo durante sus 26 años.
Según explicó, durante buena parte de su vida destinó dinero a distintos gustos personales, entre ellos ropa, carteras y zapatos. Sin embargo, ahora decidió ponerle un freno a esas compras y establecerse una nueva meta: invertir en una propiedad.
“Llegamos a la segunda mitad del año y yo dije: ‘¡Basta Sofía de gastar plata en carteras y zapatos! Llegó el momento de que compres tu primer departamento’”, contó. Finalmente, reveló: “Así que, básicamente, este último tiempo me embarqué en la compra de un departamento en pozo, obviamente de mega lujo”.
“Esto me está obligando a todos los meses pagar cuotas extremadamente altas, pero no gastarla en boludeces, que es lo que yo hice durante todos mis 26 años de vida”, admitió la Reini que también reveló que está con mucho trabajo. “Todo el día; o sea, de 12 de la medianoche a 12 de la noche. En algún momento iba a llegar el día en el que me vuelva un poquito más responsable. Mi vida se convirtió en trabajar, ahorrar e invertir”, sentenció entre risas.