Pincoya fue eliminada de Gran Hermano Generación Dorada este lunes 31 de agosto, después de seis meses de aislamiento en la casa más famosa. La chilena quedó afuera del reality en el versus final contra Yipio, quien celebró su permanencia y lanzó una contundente frase tras verla salir.
Antes de abandonar definitivamente el juego, Pincoya se despidió de sus compañeros con altura y varios gestos que fueron muy valorados dentro del encierro. Uno de ellos tuvo como protagonistas a los cigarrillos que había guardado durante su estadía.
La jugadora se acercó a Mariela Prieto y le entregó parte de lo que tenía reservado: “Les quiero dejar algo a ustedes, los tuve guardado debajo del velador, compártanlo”.
La eliminación también golpeó especialmente a Solange Abraham y Luana Fernández, quienes quedaron desconsoladas por la salida de la chilena.
Pincoya intentó consolarlas y les quitó dramatismo a su partida: “No importa, esto es un juego”. Y, al verlas afectadas, también les aseguró: “No pasa nada, mucho me bancó la gente”.
A pesar de quedar eliminada en la recta final, la jugadora se mostró orgullosa de su recorrido dentro de Gran Hermano y dejó un mensaje antes de abandonar la casa.
“Gracias gente por la banca, la única chilena en la casa de Gran Hermano. Gracias Argentina por recibirme. Me voy peleando, no me callé nada”, fueron sus palabras finales.
Desde la casa, además, Luana Fernández le gritó emocionada: “Te amo, Pinco”, dejando en evidencia el vínculo que había construido con la chilena durante el aislamiento.
LA PICANTE FRASE DE YIPIO TRAS LA SALIDA DE PINCOYA
Mientras Pincoya se despedía de sus compañeros, Yipio celebró haber avanzado a la siguiente instancia del reality y apuntó directamente contra Solange Abraham por la eliminación de la chilena.
Exultante por el resultado del versus, lanzó una frase que no pasó desapercibida: “La sacrificó Sol”.
De esta manera, Pincoya cerró su participación en Gran Hermano Generación Dorada después de seis meses de aislamiento, dejando una fuerte huella en la casa y despidiéndose del juego fiel a su estilo: sin callarse nada y con la tranquilidad de haber llegado hasta la recta final.