Patricia Palmer abrió su corazón durante una íntima entrevista con Karim González en el programa Sola en los Bares, donde habló de algunos de los momentos más importantes y difíciles de su vida. La actriz, directora y dramaturga se refirió a la violencia que sufrió en un matrimonio, su experiencia como madre y el proceso de adopción de un adolescente.
Actualmente, Palmer protagoniza “Adán y Eva, un amor de aquellos” junto a Mario Pasik en el Teatro El Tinglado, bajo la dirección de Diego Ramos.
Además de interpretar la obra, la artista es la autora de esta historia que pone a los vínculos y al amor en el centro de la escena.
Patricia Palmer recordó el matrimonio violento que logró dejar atrás
Durante la charla, Patricia Palmer habló de la fortaleza que encontró para salir de una relación violenta y destacó la importancia que tuvo su entorno familiar en ese proceso.
“Yo tenía la gran suerte de tener una familia muy fuerte —mi papá, mi mamá, mis hermanos— y bueno, pude salir rápidamente porque tenía a lo mejor de mi vida, a mi hija Paula”, expresó la actriz.
“Uno, de alguna manera inconsciente e inocente, es una personalidad complementaria para un tóxico. El único que puede hacer algo con uno, por uno, es uno mismo”, sostuvo.
La emocionante experiencia de Patricia Palmer al adoptar a un adolescente
Madre de Paula, Joaquín y de un tercer hijo, a quien adoptó en 2025 cuando tenía 17 años, Patricia Palmer también compartió su experiencia con la adopción de adolescentes.
“Yo crié sola a mis tres hijos”, confesó, aunque inmediatamente aclaró que nunca se sintió verdaderamente sola gracias al acompañamiento permanente de su familia y sus amigos.
“‘Sola’ es una manera de decir, sin la figura paterna, porque siempre tenés gente que te ayuda. Y yo tengo una cantidad de familia y de amigas y de amigos que siempre han estado presentes”, explicó.
Palmer también se refirió a las dificultades que atraviesan muchos adolescentes que esperan ser adoptados y destacó la importancia de construir vínculos basados en el amor y la confianza.
“Vienen dañados por el desamor, por la indiferencia, por la violencia, y eso es lo más complejo de curar porque son niños que desconfían”, manifestó emocionada.
Ante los momentos de rebeldía y los desafíos que pueden surgir durante el proceso, la actriz tiene una postura muy clara: “A eso le contestás con acciones, con amor. Con amor cuando hay rebeldía, con amor cuando hay un portazo”. “A mí, más que tener hijos, lo que me gusta es ser madre”, resumió.
Patricia Palmer y su reflexión sobre el amor: “No necesito que me complete nadie”
La actriz también habló sobre su manera de entender los vínculos y el amor, una temática que atraviesa tanto su vida como su trabajo artístico.
“Los vínculos son como puentes que te llevan de una orilla a la otra. A veces uno tiene la necesidad de andar mucho y los puentes se terminan, pero el amor, cuando es real, es eterno; puede cambiar de vestido. Prefiero un amor de esos”, reflexionó.
Sin embargo, dejó en claro su postura sobre la independencia emocional con una contundente frase: “No necesito que me complete nadie”.
Qué dijo Patricia Palmer sobre Natalia Oreiro y Lali Espósito
En otro tramo de la entrevista, Patricia Palmer recordó sus experiencias laborales junto a Natalia Oreiro y Lali Espósito, dos artistas a las que conoció en diferentes momentos de sus carreras.
Palmer trabajó con Oreiro en la telenovela Dulce Ana, durante los primeros años de la carrera de la actriz uruguaya. En tanto, también fue profesora de teatro de Lali cuando la cantante y actriz era pequeña.
“Son chicas diferentes, vos te dabas cuenta de que tenían algo especial. Tenían muy claro lo que querían, eran muy seguras y tenían un enorme carisma y talento”, aseguró.
Además, salió en defensa de Lali Espósito al referirse a las polémicas que la involucraron en los últimos años. “A Lali la quisieron meter en un terreno político y ensuciarla, pero no pudieron”, sentenció Patricia Palmer.
La artista también compartió algunos de sus hábitos personales y aseguró que la meditación ocupa un lugar fundamental en su vida. “Medito todos los días. Meditar es estar alineado en el tiempo presente. Es importante alinearse a ello todos los días, aunque sea unos minutos”, concluyó.