Paula Chaves dejó a todos sorprendidos con una insólita anécdota sobre el nacimiento de su hija menor, Filipa. Invitada a Otro día perdido, el ciclo conducido por Mario Pergolini, la modelo reveló que conservó su placenta durante cuatro años en el freezer con la intención de darle un destino muy especial.
Durante la charla, la conductora confesó que incluso evaluó consumirla. “Estuve cerca de comerme la placenta. La guardé cuatro años en un freezer”, lanzó, provocando el asombro de Pergolini, quien no pudo ocultar su reacción ante la inesperada historia.
CÓMO TERMINÓ CON LA PLACENTA EN EL FREEZER
Chaves recordó que todo ocurrió inmediatamente después del nacimiento de Filipa. Mientras sostenía a su bebé en brazos, el personal médico le consultó a Pedro Alfonso qué hacer con la placenta. Como él dudó, fue ella quien tomó la decisión.
“Sale mi hija Filipa, me la pongo en el pecho, sale la placenta y le preguntan a Pedro qué hacer. Él no sabía qué decir y yo dije: ‘Guárdenla’. Me llevé la placenta en una bolsita”, relató entre risas.
La conductora explicó además que en un primer momento llegó a realizar cápsulas elaboradas a partir de la placenta desecada, una práctica que algunas personas eligen tras el parto, aunque aclaró que el resto del tejido permaneció almacenado durante años.
EL DESCUIDO QUE ARRUINÓ SUS PLANES
El proyecto de Paula nunca llegó a concretarse. Según contó, una persona que trabajaba en su casa decidió desechar la bolsa durante una limpieza del freezer, sin imaginar el valor simbólico que tenía para ella.
“En una limpieza de freezer me la tiraron. Lo que lloré”, recordó con sinceridad.
La modelo explicó que todos en su entorno conocían la historia porque solía advertirles que tuvieran cuidado con esa bolsa. “Yo avisaba a todos: ‘Cuidado que está la placenta’. Estuvo mucho tiempo guardada y cuidada”, aseguró.
QUÉ QUERÍA HACER PAULA CHAVES CON LA PLACENTA
Más allá de la curiosidad que despertó su confesión, Paula explicó que nunca tuvo la intención de conservarla indefinidamente. Su deseo era realizar un ritual muy significativo para ella. “Mi idea era plantar un árbol, pero me la tiraron”, lamentó.
La inesperada revelación desató la inmediata reacción de Mario Pergolini, quien, entre risas y desconcierto, cerró el tema con una frase que resumió el clima del estudio: “Sáquenme de acá”.