La despedida del Indio Solari ya quedó marcada como uno de los momentos más emotivos de la historia reciente del rock argentino.
Desde las primeras horas de este domingo, miles de fanáticos comenzaron a llegar al Polideportivo José María Gatica, en Avellaneda, para participar del velatorio público del músico que murió el viernes 5 de junio a los 77 años.
Las imágenes que comenzaron a difundirse durante la mañana reflejan la dimensión de la convocatoria. En el interior del predio se instaló la capilla ardiente donde descansa el féretro del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, mientras que en los alrededores se formó una fila que superó las 15 cuadras.

La escena estuvo marcada por el silencio, la emoción y los homenajes espontáneos.
Banderas ricoteras, remeras con imágenes del artista y canciones entonadas por los seguidores acompañaron una jornada atravesada por el dolor y el agradecimiento hacia una de las figuras más influyentes de la música nacional.
La despedida pública había sido anunciada por la familia poco después de confirmarse la muerte del cantante. El objetivo era permitir que los miles de seguidores que acompañaron su carrera durante décadas pudieran brindarle un último homenaje.
EL LUGAR ELEGIDO PARA DESPEDIR AL INDIO SOLARI
Tras dos días de especulaciones sobre el lugar elegido para el velatorio, finalmente se confirmó que el Polideportivo José María Gatica sería el escenario de la despedida. La noticia movilizó a fanáticos de distintos puntos del país, muchos de los cuales llegaron a Avellaneda durante la madrugada y realizaron una vigilia en las inmediaciones del complejo.
El Indio Solari construyó una relación única con su público a lo largo de más de cuatro décadas. Desde los años de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hasta su etapa solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, logró convocar multitudes y convertirse en un símbolo cultural para varias generaciones.

La magnitud del velatorio volvió a demostrar ese vínculo excepcional. Miles de personas esperaron durante horas para ingresar al predio y despedirse de quien fue una de las voces más influyentes y convocantes de la historia del rock argentino.
Mientras continúan llegando seguidores al Polideportivo Gatica, la despedida del Indio Solari se transforma en un acontecimiento histórico, atravesado por la emoción colectiva de un público que encontró en sus canciones una forma de identidad y pertenencia.



