Andrea Del Boca habita desde hace más de cuatro décadas una propiedad que conserva intacta una identidad estética muy definida, marcada por el diseño clásico de los años 90, muebles tradicionales y piezas artísticas de gran valor simbólico.
Lejos de las tendencias minimalistas que predominan hoy entre muchas celebridades, la vivienda mantiene una impronta elegante y atemporal.
La casa Andrea Del Boca refleja un estilo coherente con la trayectoria de la actriz: ambientes amplios, techos altos y una decoración cargada de memoria, donde cada objeto parece contar una parte de su vida.

En su hogar predominan las maderas oscuras, las telas pesadas y los detalles ornamentales que remiten a otra época. Más que seguir modas pasajeras, la artista eligió conservar una estética personal que resiste el paso del tiempo y refuerza el carácter íntimo del espacio.

ASÍ ES LA CASA DE ANDREA DEL BOCA
El living principal se presenta como el corazón de la casa. Allí sobresale una chimenea de piedra maciza que organiza visualmente el ambiente y aporta un aire señorial.

El espacio se completa con una mesa esquinera octogonal de madera oscura, lámparas de diseño clásico y esculturas cuidadosamente ubicadas. El piso de parquet, parcialmente cubierto por una alfombra de inspiración oriental, suma textura y calidez.

Uno de los rasgos más distintivos de la vivienda es la permanencia de un estilo muy ligado a las décadas del 80 y 90. Cortinas largas, marcos dorados, relojes antiguos y cuadros enmarcados construyen una ambientación clásica que se mantiene fiel al gusto personal de la actriz.
Las esculturas ocupan un rol central dentro de la casa. No aparecen como simples accesorios decorativos, sino como piezas protagonistas que acompañan la arquitectura del lugar. A ellas se suman fotografías familiares, portarretratos y recuerdos de distintos momentos de su carrera artística.




