La escena fue tan cruda como conmovedora. Carla Gutiérrez, la mejor amiga de la infancia de Noelia Castillo, apareció en el hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona, minutos antes de que se realizara la eutanasia que la joven de 25 años había pedido tras una larga batalla judicial.
Con una bebé en brazos y la voz quebrada, Carla suplicó a los médicos que la dejaran pasar a la habitación donde Noelia esperaba el procedimiento.
“Es solo un abrazo, por favor, déjame entrar”, rogó entre lágrimas. Pero los profesionales fueron tajantes: le negaron el acceso y le explicaron que no era posible.
A su lado, otra mujer lanzó una frase que retumbó en el pasillo: “Mañana podría ser nuestra hija”. La tensión y el dolor se apoderaron del lugar.
El intento desesperado de evitar la despedida final
Carla no llegó sola. Viajó hasta el hospital junto al padre de Noelia, quien también se oponía a la decisión de su hija y buscó impedir la aplicación de la eutanasia.
“Llevo una hora en el coche con el padre de Noelia, a lo mejor salvas una vida. ¿Por qué no te pones eso en la cabeza?”, insistió Carla, buscando conmover a los médicos.
Toda la secuencia quedó registrada por testigos y rápidamente se viralizó en redes sociales y medios locales. Más tarde, Carla contó a la prensa que fueron mejores amigas en el colegio, pero que la vida las separó cuando Noelia cambió de escuela. “Nunca más pude volver a verla”, lamentó.
Ahora, en el momento más difícil, intentó convencerla de que diera marcha atrás con la eutanasia o, al menos, despedirse por última vez.
Una carta, un pedido y el debate en redes
Carla explicó que llegó al hospital acompañada por su hija de seis años, quien también utiliza silla de ruedas. Entre lágrimas, confesó que, ante la negativa de los médicos, le escribió una carta a Noelia y se la entregó a su madre, quien estuvo al lado de la joven durante todo el proceso.
La historia de Noelia Castillo, que quedó parapléjica tras ser víctima de una violación grupal y peleó durante más de dos años para acceder a la eutanasia, generó un fuerte debate en España y en las redes sociales. La aparición de Carla sumó una nueva capa de emociones y opiniones encontradas.
“El hospital solo cumple la voluntad y los deseos de Noelia, si tan amiga es, que respete su decisión, que es lo que hacen los verdaderos amigos”, opinó una usuaria. Otros cuestionaron el momento: “¿Por qué ahora y no antes?” y “Ella quiere estar sola, punto”, escribieron quienes respaldaron la decisión de la joven de acceder a la muerte asistida.