El conductor y viajero Hernán Lirio vuelve a la pantalla con nuevos destinos y aventuras. El próximo sábado 7 de marzo a las 13:00 por El Nueve se estrena la cuarta temporada de Tenés que ir, el ciclo turístico que ya se convirtió en un clásico del fin de semana y que ofrece recorridos por distintos rincones del mundo con la compañía inseparable de Ramoncito, su perro.
Después de un año con más de 50 destinos visitados, el conductor reconoce que el ritmo de los viajes puede volverse tan intenso que incluso pierde la noción del lugar en el que está.
“Es tremendo porque a veces me despierto de noche y no sé en dónde estoy, en qué país”, cuenta entre risas. “Nos acostumbramos tanto a los aviones que apenas subimos nos quedamos dormidos. Una vez estaba soñando y sentía que me movían la cama fuertísimo. Pensé que era un terremoto, pero en realidad era el piloto avisando que nos abrochemos los cinturones porque estábamos atravesando una zona de turbulencia”.
El detrás de escena de Tenés que ir
Aunque desde afuera parece una vida de vacaciones, Hernán Lirio asegura que el trabajo detrás del programa es mucho más exigente de lo que muchos imaginan.
“Tenés que ir se hace muy a pulmón. La gente cree que viajamos con un equipo enorme, pero en realidad viajamos solo dos personas y el programa lo hacemos entre cuatro en total. Es muchísimo esfuerzo. Muchas veces nos levantamos a las siete de la mañana para grabar y volvemos al hotel cerca de las once de la noche”.
Según explica, el objetivo siempre es mostrar lo mejor de cada destino, aunque el detrás de escena sea agotador.
“Lo que se ve en el programa es todo hermoso porque tratamos de mostrar cada lugar de la mejor manera, pero a veces no tenemos ni tiempo de dormir una siesta”.
Un programa consolidado y con premios
Con más de 145 programas al aire, cuatro nominaciones y dos estatuillas en los Premios Martín Fierro, el ciclo se consolidó rápidamente dentro del género turístico en la televisión argentina.
En el mundo de los viajes, Lirio reconoce que siempre tuvo un referente claro: el conductor Iván de Pineda.
“Es un tipo recontra instruido, inteligente y un gran conductor. Yo lo miraba hace años cuando hacía Resto del Mundo y soñaba con tener un programa como el suyo. El año pasado estábamos nominados en la misma terna del Martín Fierro y sinceramente no lo podía creer”.
Ramoncito, la estrella del programa
Uno de los elementos más distintivos de Tenés que ir es la presencia de Ramoncito, el inseparable Jack Russell del conductor, que se convirtió en una verdadera celebridad.
“Ramoncito es mi hijo. Hace casi 12 años que está conmigo y hacemos todo juntos. Cuando viajo sin él lo extraño demasiado, así que a los destinos donde puedo llevarlo, se viene con nosotros”.
El perro incluso logró algo inédito en la televisión argentina.
“Ramoncito fue el primer perro en ganar un Martín Fierro Latino. Le dieron una estatuilla por originalidad audiovisual. Es algo histórico, nunca le habían dado un premio así a un perro”.
Con más de 250 mil seguidores en Instagram, su popularidad incluso supera a la del propio conductor. “A veces la gente me reconoce como el papá de Ramoncito. Ya dejé de ser Hernán Lirio”, bromea.
La vida personal y otros proyectos
En lo personal, Hernán Lirio admite que su ritmo de viajes hace difícil sostener una relación estable.
“Estoy más de la mitad del año viajando, entonces es complicado estar en pareja. Pero estar soltero no significa estar solo. Tengo Tinder y la verdad es que me divierto”.
Además de Tenés que ir, el conductor también está al frente de Feliz Vida junto al escritor y conferencista Bernardo Stamateas en la TV Pública, ciclo que pronto estrenará su séptima temporada.
Mientras tanto, el desafío continúa con nuevos destinos y aventuras. La cuarta temporada de Tenés que ir comienza este sábado a las 13 por El Nueve.