La plataforma de streaming Netflix volvió a apostar fuerte por el contenido internacional y acaba de incorporar a su catálogo una de las ficciones que ya es furor global. Se trata de Amar, perder, la serie turca más vista de 2026, un drama romántico que explora los límites emocionales del amor cuando se enfrenta a decisiones irreversibles.
En línea con el creciente éxito de las producciones otomanas en el streaming —un fenómeno que no deja de crecer entre las audiencias argentinas— esta nueva historia se aleja del melodrama tradicional para sumergirse en un relato más introspectivo, donde los vínculos humanos se construyen a partir de silencios, miedos y pérdidas inevitables.
NETFLIX: DE QUÉ TRATA LA SERIE TURCA AMAR, PERDER
La trama de Amar, perder sigue la vida de Afife, una talentosa guionista que atraviesa una profunda crisis económica, y Kemal, interpretado por Ibrahim Çelikkol, el heredero de una familia vinculada al mundo de la cobranza de deudas.
Aunque ambos tienen objetivos completamente distintos, el destino los une en un vínculo que pronto se convierte en un amor imposible. Lo que comienza como un encuentro inesperado terminará impactando de lleno en el futuro de sus familias, obligándolos a enfrentarse a decisiones que dejarán marcas imborrables.
Con una mirada madura sobre las relaciones, la serie disponible en Netflix pone el foco en el amor adulto, lejos de las idealizaciones, abordando temas como la culpa, el perdón y la dificultad de soltar cuando aún existen sentimientos latentes.
NETFLIX: REPARTO DE AMAR, PERDER
El elenco de la nueva apuesta dramática que ya se posiciona entre las tendencias incluye a:
- Ibrahim Çelikkol
- Emine Meyrem
- Yasemin Kay Allen
- Tarık Papuççuoğlu
- Deniz Türkali
- Menderes Samancılar
- Sinan Bengier
- Asuman Çakır
Con una narrativa sensible y personajes atravesados por conflictos reales, Amar, perder se consolida como una de las producciones turcas más atrapantes que acaba de desembarcar en Netflix. Ideal para quienes buscan historias intensas que exploren el lado más complejo del amor