Crujientes por fuera, tiernos por dentro y con ese dorado irresistible que hace ruido al morderlos. Los aros de cebolla son un clásico absoluto del picoteo, ideales para acompañar una hamburguesa, una picada o simplemente para comer solos, recién salidos del aceite.
El gran error suele estar en la fritura: aceite tibio, rebozados pesados o masas mal armadas que terminan empapadas. En esta versión, el secreto está en una mezcla liviana, con polvo de hornear, que permite que los aros se inflen apenas al contacto con el aceite caliente y queden bien crocantes sin absorber grasa de más.
Ingredientes para los aros de cebolla
- 2 cebollas grandes.
- 140 g de harina.
- 250 cc de leche.
- 2 huevos.
- Una cda de polvo de hornear.
- 500 cc de aceite para freír.
- Pimienta negra molida.
- Sal, a gusto.
- 100 g de salsa barbacoa.
- 15 g de rúcula.
Los aros de cebolla se deben sumergir en una mezcla de huevo y polvo para hornear. Foto: Cucinare TV
Procedimiento
- Batir los huevos en un bowl junto con la leche.
- Incorporar el total de harina y el polvo de hornear. Salpimentar y reservar.
- Cortar la cebolla en aros gruesos, pasarlos por la mezcla y freír inmediatamente en abundante aceite caliente.
- Retirar cuando estén doradas y colocar sobre papel absorbente.
- Acompañar con salsa barbacoa y servir sobre hojas de rúcula.
Para más recetas entrá a https://www.cucinare.tv/