Hacer yogurt casero parecía algo inalcanzable, hasta que Romina Pereiro compartió su receta casera a partir de un simple potecito de 150 gramos, un litro de leche, y una olla preferentemente de recubrimiento cerámico.
El primer paso es vertir la leche entera para que sea más cremoso en la olla y calentar hasta que quede tibio, como la temperatura de una mamadera o que no queme al tacto. “Si la calentás mucho matás las bacterias que hacen que fermente”, explicó la nutricionista en La Cocina Rebelde.
En el proceso, se va revolviendo el líquido para que no se pegue en el fondo.“Si querés le ponés azúcar, miel, edulcorante o nada”, Siguió la exesposa de Jorge Rial.

“Para que quede más espeso, se pueden agregar dos cucharadas de leche en polvo, pero se revuelve biein para evitar los grumos”, aclaró.

Una vez alcanzada la temperatura justa se apaga la hornalla y se agrega el potecito de yogurt neutro.

Terminado el proceso, se tapa la olla y se la recubre con una manta de polar para mantener el calor y la oscuridad durante unas ocho horas.
Ya a la mañana siguiente, habrá unas cinco porciones de yogurt casero para agregarle granola, fruta de estación, pasas de uva, nueces, almendras o lo que sea para comer: “Genera más saciedad que unas tostadas”.



