Iliana Calabró, reconciliada con su marido: "Con Fabián Rossi nos separamos físicamente, pero no afectivamente"

La actriz dio una entrevista íntima a revista Gente, en la que destacó que continúa confiando en la inocencia de su pareja, imputado por el presunto lavado de dinero y se quejó de su hermana, Marina: "Me cansó", aseguró.

Pasaron cinco semanas desde que Jorge Lanata presentó un informe periodístico en PPT en el que se mostraba Fabián Rossi (47), esposo de Iliana Calabró (47), aparentemente implicado en el presunto lavado de dinero del empresario kirchnerista Lázaro Báez. Con la familia afectada por el escándalo mediático, la actriz brindó una entrevista íntima para revista Gente, donde reafirma su respaldo a su marido: "Con Fabián Rossi nos separamos físicamente, pero no afectivamente".

“Rossi no tiene una doble vida en Panamá… ¡Y mucho menos un hijo! El que inventó eso no lo conoce como padre!".

Más relajada y demostrando el amor que la une con Rossi, la mayor de las hijas de Juan Carlos Calabró insistió: “A Fabián no le voy a soltar la mano: siempre cumplió como padre y amante… Siempre confié en él y nunca estuvimos separados. Con Fabián nos distanciamos físicamente, pero no afectivamente. Él se fue para que la familia pudiera seguir su vida de manera normal. La pareja nunca se rompió”.

La reina del tiramisú destacó que eran una pareja humilde y trabajadora, que no necesitaban de los "vínculos turbios" con Federico Elaskar, Leonardo Fariña ni Báez: “Hace dos años me tomé las primeras vacaciones de mi vida. En 22 años de casada nunca había viajado. Imaginate si mi marido estuviera lavando plata lo tendría que matar”. También descartó una vida paralela de Rossi: “No tiene una doble vida en Panamá… ¡Y mucho menos un hijo! El que inventó eso no lo conoce como padre!".

"Marina nunca habló conmigo, no vino a tocarme la puerta. Después, cuando me quiso llamar, ya había hablado en la tele. Me aburrí y no la atendí más”.

Iliana también disparó contra su propia hermana menor, la periodista Marina Calabró: “Lo único que le pedí es que respetara mi silencio y no hablara. Pero por lo visto no puede. Creo que esta responsabilidad profesional hace que se olvide de su vínculo fraternal… Y sí, me cansó. Le pido que respete mi silencio. Además, nunca habló conmigo, no vino a tocarme la puerta. Después, cuando me quiso llamar, ya había hablado en la tele. Me aburrí y no la atendí más”.

Por lo pronto, la familia Rossi-Calabró recompuso el amor, pero la interna entre las hermanas Calabró sigue latente.