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El trágico recuerdo del Pipa Benedetto por el que casi deja el fútbol: "Mi mamá murió viéndome jugar una final"

El futbolista recordó el pasado deportivo de su madre y cómo la perdió en un momento clave de su infancia.

El triste recuerdo de la muerte de la mamá de Pipa Benedetto

Este sábado, la emisión de PH Podemos Hablar contó con la presencia de uno de los futbolistas más talentosos de la argentina, y Andy recordó que abandonó la práctica de ese deporte durante un buen tiempo. Darío Pipa Benedetto, que se desempeña en el Olympique de Marsella (Francia), explicó que en sus humildes orígenes estuvo a punto de dejar debido a la muerte de su madre.

"Mi mamá jugaba muy bien, le pegaba muy bien. Jugaba en el equipo de mujeres de El Pato, en Berazategui, que en ese tiempo era como un campo, aunque ahora está más habitada la zona", dijo Darío, antes de explicar cómo fue el trágico momento que casi lo deja afuera del mundo deportivo.

"Cuando termina el partido, entra corriendo mi hermano diciéndome que mi mamá se había caído", contó Pipa Benedetto, acongojado.

"Me encanta hablar de mi mamá porque hoy en día es el pilar que tengo allá arriba guiándome, y todos los goles que hago se los dedico a ella. Estábamos jugando uno de los torneos Evita, de Berazategui, habíamos quedado dos equipos empatados en puntaje y teníamos que ir a un desempate, una final. Y cuando termina el partido, entra corriendo mi hermano diciéndome que mi mamá se había caído. En realidad, se descompuso, y tuvo un paro cardiorrespiratorio viéndome a mí jugar a la pelota", relató el exdelantero de Boca Juniors.

De esta manera, Benedetto contó que ese traumático hecho lo afectó sobremanera a los 12 años, e influyó en su decisión de trabajar en lugar de estudiar. "No me gustaba la escuela entonces me llevaba todas las materias, y después iba en diciembre y las rendía todas. Le hacía la vida imposible a mis compañeros, a las maestras, a la directora, a mi viejo... Me expulsaban de las escuelas no por nada grave, sino por hacer maldades porque no me gustaba estudiar. Mi papá me dijo entonces: 'Vos no querés ir a estudiar así que te venís a trabajar conmigo". Y entonces todos los fines de semana tenía 400 o 500 pesos para salir y disfrutarlos con mis amigos", recordó, y contó que algún tiempo después apareció " un amigo de la familia y me preguntó si quería tener una prueba en Arsenal de Sarandí", lo que dio inicio a su carrera profesional.