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Graciela Alfano, en cuarentena: "Ya adelgacé casi dos kilos porque como lo mínimo indispensable"

Graciela Alfano, en cuarentena: Ahora medito cinco horas al día y tengo una sesión semanal con mi psiquiatra
Graciela Alfano, en cuarentena: Ahora medito cinco horas al día y tengo una sesión semanal con mi psiquiatra

La artista habló con Ciudad de sus días junto a su perro Beni y contó cuánto extraña a su nieta, Nina, de tres meses.

La imposición del inédito aislamiento social total impactó en la vida de todos por igual, sin escaparle a la rutina cotidiana de los famosos.

¿Cómo pasan ellos esta situación de crisis sanitaria? ¿Se han deprimido o aprovechan para tener tiempo propio? ¿Cuáles son los miedos y los nuevos "hobbies" en el encierro? Todo esto y mucho más se volcó a un mini test de cuarentena.

¿Lo que sigue? Nuestro ping pong exclusivo ¡vía WhatsApp! con Graciela Alfano (67).

1-¿Con quiénes pasás la cuarentena?

-La paso con mi perro Beni, un callejero que hace tres años levanté en Mar del Plata. Es una compañía fantástica. Apenas comenzó la cuarentena le dije a la persona que me asiste que se vaya a su casa. De hecho, es de un pueblito rural y me parecía que allá estaba más protegida. Además, me comprometí a pagarle su sueldo como siempre porque es una persona que hace tiempo que está conmigo. Las compras las hago por delivery, comparto la compra de frutas y verduras con una vecina. Sí salgo con el perrito para pasearlo, pero lo saco a una plaza cerquita de mi casa, y cuando volvemos le lavo bien las patitas con agua y jabón.

"Paso la cuarentena con mi pero Beni y es una compañía fantástica. Apenas comenzó la cuarentena le dije a la persona que me asiste que se vaya a su casa".

2-¿Qué fue lo primero que quisiste organizar cuando estaba a punto de decretarse la cuarentena?

-Empecé la cuarentena cinco días antes de que la decretara el Presidente porque tenía información de un médico que vive en Milán de lo que pasaba allá, más allá de alguna información científica que me acercaron familiares médicos. Soy una persona muy organizada y lo primero que hice, y que recomiendo que hagan, sobre todo para la salud mental, es establecer una rutina con horarios de despertarse, para dormir, ejercicios como las clases de yoga que hago viendo YouTube. Como soy meditadora, a las dos horas que hacía por día le sumé tres horas más, y medito cinco horas diarias. Me comunico vía Facetime o WhatsApp con familiares y amigos, cosa que antes no hacía y es muy bueno.

3- ¿Tenés alguna rutina que no cambiás por nada?

-Yo soy flexible, y si bien es bueno tener rutinas, hay otras cosas que pueden venir mejor. Como cuando doy entrevistas o cuando veo a mi nietita por el celular, que está despierta en diversos horarios. Pruebo hacer charlas en Instagram en diferentes horas y estoy feliz de haberlo hecho porque una chica escuchó una de mis charlas y me dijo que iba a terminar su tesis doctoral. Me satisface poder devolver así un poco de todo lo que me da el público.

"En esa cuarentena ya adelgacé casi dos kilos porque como lo mínimo indispensable".

4-¿Cuál fue la mejor receta de cocina, y la peor, que llevaste a cabo?

-Soy una pésima cocinera y es de público conocimiento. Pero desde hace años me nutro con inteligencia. Para eso trato de leer material sobre nutrición o hablo con especialistas. Yo tengo una cierta cantidad de proteínas, hidratos de carbono, brotes, frutas, elementos que tengan vitaminas, minerales. Dentro de la combinación diaria que tengo que comer, intento que salga lo más rico posible, pero no me sale. Yo trato de comer para alimentarme y que mi cuerpo esté sano. Pero en esa cuarentena ya adelgacé casi dos kilos porque como lo mínimo indispensable.

5-El sincericidio de tu cuarentena es:

-Con tanto tiempo libre y meditación pude ver todas mis zonas de mi personalidad o forma de ser de las cuales no tenía conocimiento porque uno tiende a ser negador. Me alegra haber podido ver mis “sombras” porque era la única forma de cambiar. Algo que antes no hacía era llamar a mis hijos o amigos, porque siempre ellos me llamaban antes. Pero eso lo pude cambiar y fue bueno para los vínculos. Ahí fue que me di cuenta de cuánto necesito a mi familia y a mis amigos, porque son los que nutren mi ser, me dan energía y alegría para seguir adelante.

"Algo que antes no hacía era llamar a mis hijos o amigos, porque siempre ellos me llamaban antes. Ahora me di cuenta de cuánto los necesito".

6-Tu libro o serie favorita en el aislamiento…

-Leo de a varios libros a la vez. Antes de la cuarentena había comprado Marketing en redes sociales de Ariel Benedetti, Inquebrantable de Tony Robbins, y Charlas Ted de Chris Anderson. Son muy útiles y lo compré para “la nueva Graciela”. En cuanto a series, estuve viendo la de Freud y la recomiendo mucho.

7-¿Estás a full con las noticias o mejor no enterarse demasiado para no sugestionarse...?

-Como persona que trabaja en los medios hace 49 años y comunicadora tengo la obligación de estar informadísima. De hecho, siempre me interesaron los temas médicos y sociales. Me informo todo lo que puedo, en especial sobre lo que sale del ministerio de Salud todas las mañanas, y de los comunicados de la OMS a través de sus redes. Tengo familiares y amigos médicos que me alertan sobre los cuidados. Por otra parte tengo amigos financistas que me advierten sobre muchas fakenews. Recomiendo informarse, pero no sobreinformarse. Muchos psiquiátricas y psicólogos advierten sobre el fenómeno del “duelo previo”, que todos están tristes por la eventual futura muerte de todos nosotros. Por mi parte, tengo una sesión semanal con mi psiquiatra para pasar por estos momentos. Esto viene para largo y hay que protegerse.

"Me muero por abrazar a mi nieta, Nina es mi persona preferida en la tierra. Que los padres la protejan porque ni bien pueda salir de mi casa me la voy a comer a besos".

8-¿Cómo manejan la ansiedad en el encierro y no poder abrazar a los afectos?

-Soy una persona muy equilibrada gracias a la meditación y no tengo picos de ansiedad, porque la ansiedad deviene de los miedos, que son construcciones mentales. Yo tengo mi cabeza entrenada para no construirme miedos. Sí sufro las ganas tremendas de abrazar a mi nietita, Nina, de tres meses. Pero por suerte sus papis, mi hijo Gonzalo y su mujer Delfina, todas las mañanas me la muestran por teléfono. Me muero por abrazarla, es mi persona preferida en la tierra. Que la protejan porque ni bien pueda salir de mi casa me la voy a comer a besos.

9-¿Qué es lo primero que vas a hacer apenas se termine el aislamiento?

-Lo primero que voy a hacer es salir corriendo a abrazar a mi nieta. Pero está muriendo gente de todas las edades y hay que cuidar mucho la higiene y el distanciamiento físico. Depende de la inmunidad de cada uno.

"Van a pasar cosas graves, morirá mucha gente, habrá quiebres económicos, y por eso es un buen momento para meditar".

10- Por último: una reflexión de estos días tan difíciles como históricos.

-Los gurúes hindúes dicen que este momento es inevitable porque todas las acciones de la humanidad dan como resultado esto. Van a pasar cosas graves, morirá mucha gente, habrá quiebres económicos, y por eso es un buen momento para meditar. En paralelo hay que pensar que una vez que se ve la realidad, se puede modificar con acciones en el futuro y responsabilidad. Cuán hábiles seremos para responder ante la vida es sobre lo que debemos pensar, cómo actuaremos cuando esto pase para que no vuelva a pasar algo similar. Mi mensaje es que se mantengan vivos, que no piensen en la economía. Yo comparo esto con la película El Naúfrago, que el protagonista se cayó de un avión y se quedó viviendo solo en una isla, y mientras estaba ahí no pensaba en otra cosa que mantenerse vivo. La prioridad es mantenerse vivo, cuidarse y cuidar a los otros, mantener el espíritu alto y ser solidario. Para mí se terminaron las conductas compulsivas, desde tocarse la cara con las manos sucias o tirar basura.