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Chino Darín y la posibilidad de instalarse en España con Úrsula Corberó: "Es mi compañera de vida y pesa mucho en la balanza"

El actor habló con Ciudad de su vida a ambos lados del Atlántico, y explicó por qué hoy el matrimonio no es una opción.

Chino Darín y la posibilidad de instalarse en España con Úrsula Corberó: Es mi compañera de vida y pesa mucho en la balanza
Chino Darín y la posibilidad de instalarse en España con Úrsula Corberó: Es mi compañera de vida y pesa mucho en la balanza

(Desde la Riviera Maya)

El veredicto entre todos los presentes es unánime: además del evidente parecido físico, Chino Darín (30) heredó de su padre, Ricardo (62), su carácter caballeroso y educado. El joven actor argentino saluda con cordialidad a cada uno de los periodistas, productores y asistentes con los que pasará las próximas tres horas en un raid imposible de una treintena de entrevistas, en el marco de los Premios Platino, celebrados en Cancún.

“El desafío de ponerte en esos zapatos a la vez fue un proceso muy nutritivo, porque descubrí un montón de cosas sobre mí mismo pasándola mal. Se aprende mucho de pasarla mal y yo no estoy acostumbrado a pasarla mal. Soy un privilegiado, toda la vida la he pasado bastante bien. Fue un sopapo de humanidad en un proyecto que hablaba de eso. Estuvo muy bueno, pero la pasé como el culo, ja, ja, ja”, comenta con una carcajada, en charla con Ciudad, al recordar los 12 kilos que debió perder para su papel en La noche de 12 años (disponible en Netflix), que cuenta la tortura de la dictadura uruguaya al expresidente José Mujica, al escritor Mauricio Rosencof y al político Eleuterio Fernández Huidobro.

En pareja con la actriz española Úrsula Corberó desde fines de 2015, el Chino habló de su vida a ambos lados del océano Atlántico, de La odisea de los giles, la película en la que actúa con su padre (basada en el libro La noche de la usina, de Eduardo Sacheri), de la posibilidad de instalarse definitivamente en Europa y mucho más.

"Hay una noción errada de que me fui a vivir a España; vivo la mitad del año allá y la otra en Argentina. Trato de pasar el mayor tiempo posible en España porque comparto con mi novia, pero también es una prioridad para mí mantener el vínculo con mi país, con mi familia y con mis amigos".

-Llevás tres años instalado en España y...

-(interumpe) Bueno, instalado, no. Me parece que hay una noción errada de que yo me fui a vivir a España. Yo vivo la mitad del año en España y la otra en la Argentina. Estoy con una pata en cada lado y voy permanente de un lado al otro. Acabo de fundar Kenya, mi productora en la Argentina, con lo cual me requiere estar presente, trato de hacer proyectos en Argentina como El Ángel o La odisea de los giles, que estrenamos en agosto. Son todas películas hechas allá, entonces hay un poco de mareo con eso. No es que me fui a vivir allá.

-¿Y cómo es la vida a ambos lados del Atlántico?

-Trato de pasar el mayor tiempo posible en España, porque comparto con mi novia y de hecho me han convocado a proyectos muy buenos allá y formar parte de ellos fue mi prioridad. Pero también es una prioridad para mí mantener mi vínculo con mi país, con mi familia, con mis amigos, con la productora que, además, hay que meterle pata porque estamos empezando y hay que estar. Es cierto que hasta hace tres años vivía el 100 por ciento de mi vida en Argentina, salvo por viajes, y ahora que estoy compartiendo con Úrsula estoy más, pero lo de irme a vivir es algo que está por verse.

-¿Proyectás más tu vida allá que en Argentina?

-Estoy viviendo una situación idílica en este momento, en la que pasó la mitad del año en cada país y tengo proyectos de los dos lados, y tengo razones personales y sentimentales para estar en los dos lados. La familia, los amigos y los perros, en Argentina; y mi novia, del otro lado, que, por más que sea una sola persona, pesa mucho en la balanza, es mi compañera de vida. Ella afortunadamente va mucho a la Argentina también y comparte la sensación de desarraigo que yo tengo cuando voy allá. A veces es duro y ella compensa yendo a la Argentina y eso hace que podamos pasar más tiempo juntos. Es una situación idílica, pero soy consciente de que es difícil de mantener en el tiempo, aunque llevo tres años tratando de sostenerla y estamos bien.

"No creo que el casamiento sea demodé, me parece que es algo muy personal. Lo nuestro es más que un noviazgo porque tiene que ver con el compromiso de cuadrar proyectos, tiempos y espacios para no estar alejados. Y proyectar para adelante no te permite vivir el momento".

-¿Cómo manejás la distancia de tus seres queridos?

-Es raro, porque mis viejos por suerte van bastante a España; amigos de vez en cuando tengo allá. Es cierto que yo soy un pibe de muchos amigos, que conservo desde hace mucho tiempo, y para mí son muy importantes; los extraño. Extraño mucho a mi hermana, Clara. Y los perros… es como que necesito ir a la casa de mis viejos a agarrarlos un rato. Es como volver a la casa de tus viejos y tiene un valor distinto.

-¿Y cuál es el proyecto más inmediato con Úrsula? ¿Casamiento o te parece algo demodé?

-No creo que sea demodé, me parece que es algo muy personal. Hay gente a la que casarse le significa algo real, es una figura legal y sirve para un montón de cosas, y eso es innegable. En este momento, la verdad es que nosotros la estamos pasando muy bien con este noviazgo, que de alguna forma es más que un noviazgo, porque tiene que ver con el compromiso de cuadrar proyectos, tiempos y espacios para no estar alejados. Es dura la distancia, pero estamos muy bien así en este momento. Y me parece que proyectar para adelante no te permite terminar de vivir el momento que te toca vivir. Tratamos de ser lo más ‘disfrutones’ posibles. Todo a su justa medida y en el momento que toque.

Agradecimientos: Javier Furgang y Sofía Maldonado, de The Remake.

 

 

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