Las páginas circulares

Con algo de adoquín y algo de alucinación, Emanuel Galli sitúa su primera novela en Parque Chas, donde un adolescente solitario atraviesa toda clase de sucesos extraños. Las ilustraciones corren a cargo de Rocambole, el responsable de las tapas de los discos de Los Redonditos de Ricota.

¿Por qué elegiste Parque Chas como escenario de tu historia?
Parque Chas tiene una magia muy especial para mí. Claro que, como viví ahí desde muy chico, esa magia seguramente me ayudó a diagramar -o algo así ya que no hubo diagramas en la historia sino que fue fluída- el libro. Es así que, cuando empecé a escribir la historia, me dí cuenta que estaba sucediendo ahí mismo, en el lugar en donde había vivido muchísimas sensaciones. Parque Chas, como escenario en este caso, es tan importante como el mismo protagonista del libro.

¿Qué le pediste a Rocambole? ¿Por qué lo elegiste a él?
A Rocambole no lo conocía más que por su gran obra; es decir que cuando pude dar con él le conté de mi libro, mi intención de que incluya ilustraciones de él y me pidió una copia del texto. Un tiempito después, recibí su mail diciéndome que le había gustado mucho el libro y que quería hacerlo -siempre que hubiera un tiempo prudencial para ello-. Así fue que Rocambole comenzó a hacer ilustraciones y nos empezamos a juntar regularmente. Por supuesto que yo le dí total libertad, sobretodo por la confianza que me genera él como persona y como artista. Lo elegí por muchas cosas: primero porque el libro me parecía muy de la escuela de la calle y la obra de Rocambole siempre me sugirió eso. Son pocos los artistas plásticos que pueden condensar esto tan bien en su obra. Por otro lado, siempre me pareció muy popular y muy actual, es decir que, más allá de las épocas, Rocambole es un artista que siempre es actual y su obra se renueva todo el tiempo; en relación a esto, siento también que mi libro de Parque Chas tiene algo de ese carácter popular y posiblemente actual para épocas venideras.

Dijiste que este libro puede ser leído como la aventura de un adolescente que se rebela a los planes que tiene la sociedad para con él. ¿En qué medida esto tiene que ver con vos? Puede ser leído así y de muchas maneras ya que en el libro pasan muchas cosas a la vez; es curioso cómo cada persona que lee el libro me comenta cosas muy distintas de otras que lo leyeron. Incluso podría decirte que ningún lector me dijo cosas parecidas a otro; a cada uno le pasan cosas distintas. En cuanto a tu pregunta, está muy claro que muchas de las cosas que vive el protagonista me pasaron -y pasan- a mí pero también es cierto que como escritor, al desarrollar temáticas en un libro, tu propio ser se desglosa y avanza hacia vaya uno a saber dónde; y esto ya no tiene mucho que ver con uno quizás, ni con la realidad.

¿Cómo influye la circularidad de las calles de este barrio en la psicología del personaje?
Mucho, incluso todo lo que implica un barrio con calles circulares tiene que ver con lo que le sucede al personaje del libro. Y no sólo Parque Chas influye en la psicología del protagonista sino también tiene que ver con su propia fisonomía, con su cuerpo. El barrio, como la realidad, se transforma por momentos en un acertijo que pareciera que el personaje intenta descifrar y eso también está en el libro. Una frase muy afín a esto es la que cuenta un vecino entrado en años al protagonista, hablándole sobre el barrio: "el acertijo de la realidad se soluciona circulando".

La historia es frenética y psicodélica. ¿En qué momento del día –y en qué estado mental— aconsejarías leerla?
Sé que la historia es una historia un tanto atípica, escrita a máxima velocidad, sin puntos, sin freno. Incluso hoy en día, después de haber escrito tanto y haber pasado tantos años desde que escribí este libro, puedo decirte que esta obra tiene una velocidad y una fuerza muy marcada que no encuentro a menudo en mis textos ni en otros. Aún así creo que el frenetismo y la psicodelia son las primeras impresiones que tiene del mundo el protagonista; algo así como una presentación salvaje de los hechos, pero a medida que uno se va adentrando en la lectura, siente cómo el frenetismo va mermando con el único fin de que el protagonista pueda descifrar con mayor claridad esa realidad salvaje que lo rodea. Este libro fue escrito de corrido, de puño y letra, en una noche. Los días posteriores de esa misma semana terminé de darle una forma que me resultó más amena pero sin dudas el crudo, la velocidad máxima y todo lo que es el libro fue escrito y pensado en una sola y larga noche, por lo tanto recomendaría leerlo de noche y, si es posible, sentado en el escalón de la parte trasera de la iglesia en la calle Sofía (los que conocen este lugar saben muy bien lo particular que tiene). El estado mental de los lectores supera mi alcance pero sí me gustaría saber qué estado mental induce la lectura del libro, sobre todo sabiendo que cada persona que lo leyó pensó y sintió cosas distintas.



"Seis calles. Una historia de Parque Chas" se presenta el domingo 3 de mayo a las 20.30 hs. en la Sala Domingo F. Sarmiento con la presencia de Rocambole (ilustrador del libro), los periodistas Daniel Amiano y Pipo Lernoud, Horacio Fiebelkorn y el autor.